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JULIÁN BESTEIRO FERNÁNDEZ (Madrid, 1870-Carmona, Sevilla, 1940)

enero 23, 2010

El presidente de la UGT y del partido hasta 1931 fue Julián Besteiro, el tercero de los socialistas más influyentes. Profesor de filosofía, pese a ser teoricamente marxista, era seguidor del revisionista alemán Kautsky y un moderado en lo referente a la política de partido. Aunque había apoyado la colaboración socialista con el general Primo de Rivera, era contrario a la idea de que los socialistas participaran en el Gobierno. Por consiguiente, no tardó en dimitir de la presidencia del partido y del sindicato.

Besteiro era humano, cordial, inteligente y culto, pero reservado; nadie le tuteaba.

En las elecciones generales de 1931, de los catorce diputados gubernamentales elegidos en Madrid, la mitad son socialistas, entre ellos Besteiro, Largo Caballero, Saborit y Trifón Gómez.

Julián Besteiro será elegido presidente de las Constituyentes por la casi totalidad de los diputados. Besteiro sabrá cumplir con las obligaciones de su cargo, en medio de las pasiones que agitan el encrespado mar del salón de sesiones.

Firmó la nueva Constitución el 9 de diciembre de 1931 como presidente de las Cortes.

Quizás el error de la nueva Constitución fue su excesiva ideologización, estaba llena de frases emotivas y no representaba a la España plural. Vamos a intentar hacer una semblanza de la biografía de Julián Besteiro.

Julián Besteiro Fernández (Madrid, 1870-Carmona, Sevilla, 1940)

Hijo de un comerciante de ultramarinos de origen gallego, se educó en la Institución Libre de Enseñanza, donde la influencia directa de Giner de los Ríos dejó huella inconfundible en la personalidad de Besteiro.

Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid con excelentes notas. En 1895 y 1896 amplió estudios en la Sorbona y posteriormente en Berlín, Munich y Leipzig, logrando un dominio perfecto del alemán. Ya en 1897 ganó la cátedra de Psicología, Lógica y Ética del Instituto de Orense, pasando en 1900 al de Toledo.

En estos años tradujo libros del francés y del inglés para completar sus ingresos.

En 1911 ganó la cátedra de Lógica de la Universidad de Madrid, en cuya facultad de Filosofía y Letras fue maestro de varias generaciones.

Comenzó su carrera política en las filas republicanas, pero ya en 1912, tras un viaje por Europa, se sentía socialista. Su actividad contra la guerra de Marruecos, le llevó a la cárcel por una breve temporada. Allí conoció a Andrés Saborit, a través del cual solicitó y obtuvo el ingreso en el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), tenía 42 años, y al socialismo junto a la enseñanza, dedicaría todas las actividades de su vida.

En 1913 contrajo matrimonio civil con Dolores Cebrián, profesora de ciencias físicas, que sería la compañera constante de su vida.

En 1917 Besteiro participó activamente en la preparación de la huelga general, de cuyo comité nacional formaba parte. Tras el aplastamiento de agosto de 1917. Besteiro, junto con los demás componentes del comité, fue juzgado por un tribunal militar y condenado a cadena perpetua, siendo trasladado al penal de Cartagena. No permanecieron allí mucho tiempo porque en las elecciones de febrero de 1918 todos los miembros del comité de huelga fueron elegidos diputados, en medio de una impresionante campaña en pro de su amnistía que el gobierno firmó en mayo de 1918.

En julio de 1931, apenas proclamada la República, Besteiro fue elegido presidente de las Cortes Constituyentes, llevando sus deliberaciones con la neutralidad que era de suponer en su trayectoria de político y docente. En la misma línea se mantuvo al margen de la progresiva radicalización del PSOE que llevó a la revolución de 1934 en Asturias, a la que siempre se opuso en el interior del partido. Sobre este tema Prieto dijo en el exilio de México: “Me declaro culpable ante mi conciencia, ante el Partido Socialista y ante España entera de mi participación en aquel movimiento revolucionario(…). Estoy exento de responsabilidad en la génesis de aquel movimiento, pero la tengo en su preparación y desarrollo…”

Al estallar la guerra civil volvió al Ayuntamiento madrileño como presidente de un comité de Reforma, Reconstrucción y Saneamiento de un Madrid machacado por las bombas nacionalistas. Discrepó abiertamente de los sucesivos gobiernos republicanos y se mostró contrario a la preponderancia de los comunistas y partidario siempre de intentar una paz negociada.

En mayo de 1937 Azaña, presidente de la República, le designó embajador en la coronación de Jorge VI de Inglaterra, con la misión específica de sondear los medios internacionales con vistas a una paz negociada. Para ello se entrevistó con Eden y Blum en gestiones tan honestas como nulas de resultados concretos.

En los más difíciles momentos del cerco de Madrid se negó a abandonar la ciudad, que en las elecciones de febrero de 1936 le habían elegido diputado por más de 224.000 votos, rechazando repetidas veces trasladarse a Valencia o aceptar alguna de las embajadas que le fueron ofrecidas en diversas ocasiones.

Ya desde agosto de 1938 pareció Besteiro propicio a aceptar responsabilidades políticas que llevaran al fin de la guerra civil. Por ello no dudó en sumarse a la criticada iniciativa del coronel Casado y formó parte del consejo que, el 6 de marzo de 1939, dió un golpe de Estado contra la tambaleante legalidad republicana e inició unas pretendidas negociaciones con Franco.

El 28 de Marzo de 1939, Besteiro, en calidad de consejero de Asuntos Exteriores de la Junta de Defensa, fue detenido en los sótanos del actual Ministerio de Hacienda, sede de la junta “casadista”.

Juzgado el 8 de julio de ese año por un consejo de guerra, fue condenado a treinta años de prisión.

Trasladado a Carmona, murió enfermo a causa de una septicemia mal diagnosticada.

Extraido de la Guerra Civil Española

Hugh Thomas

Ediciones Urbión S.A.