LOS SITIOS DE GIRONA publicado en Diari de Girona el 11/12/09

  

JORDI VILAMITJANA“Horrorosa fue la mañana de ayer. Asestadas todas las piezas de las baterías antiguas, una batería enterrada á la izquierda de Santa Eugenia delante el ángulo derecho de San Francisco, otra en la choza de la barca del Ter, los fuertes del Calvario, Cabildo y Ciudad y dos cañones mas en la torre derruida de San Juan, despedían contra todas las brechas y edificios un diluvio de balas y granadas. Por la tarde no fue tan desecho el furor del enemigo, aunque no podíamos sin embargo correr seguros y sin riesgo por las calles y murallas. Endurecidos los corazones con tantas pruebas sean en sus menesteres y ardor, arrestados á poner sus pechos en donde esté el mayor empeño. “(Diario de Gerona, de 10 de diciembre de 1809).
Esta fue la última crónica que apareció de la guerra del Francés en el Diario de Gerona, que con clara vocación propagandística redactaron los canónigos Vicente Giménez y Martí Matute entre el 20 de julio de 1808 y el 10 de diciembre de 1809. A las 7 de la tarde de ese mismo día los defensores de Girona firmaron el acto de capitulación ante los generales de Napoleón.
Hoy hace 200 años que finalizó aquella pesadilla. La resistencia de Girona y los gerundenses llegó a la heroicidad y al sacrificio supremo. Girona había tenido 11.500 habitantes, que al final del asedio sólo eran 5.000. Girona tuvo 9.476 defensores y defensoras: 4.978 fueron bajas. El ejército francés disparó 51.000 balas, 9.310 bombas y 3.798 granadas. (Fuente: Josep Maria Pla Dalmau, Girona en el transcurso del tiempo.) Estaban convencidos de nuestros antepasados más humildes que sus hazañas eran inmortales; que su muerte, su sacrificio los llevaba al cielo que tantos dedos con campanas de tantas iglesias de Girona los señalaban permanentemente; que tanto sufrimiento se hacía por la gloria de la ciudad.
Ignoro si los políticos que gobiernan hoy Girona suelen pensar más atrás de 1979 y si suelen pensar en los gerundenses y gerundenses anónimos que dieron la vida por la ciudad. Lo que sí sé es que hoy tocaba hacer algo, algún homenaje (humilde y popular) a los muertos y vencidos en aquel terrible asedio. Para la verdadera historia de Girona, quede escrito en el débito de la alcaldesa y sus acólitos este olvido imperdonable.

JORDI BOHIGAS MAYNEGREHoy hace doscientos años que la ciudad de Girona capituló, dignamente, con los franceses que tenían sitiada la ciudad. Con la rendición pensaban salvar la vida y la integridad de los pocos cientos de ciudadanos hambrientos que quedaban, después de una resistencia que hay que calificar, en honor a la verdad y entre todos los adjetivos que se quieran, de heroica. Ese domingo también apareció el último número del Diario de Gerona, después de 344 números ininterrumpidos, y que todavía ignoraba las importantes decisiones que debían tomar durante el día. Tradicionalmente se ha visto en la renuncia, por enfermedad, del general Álvarez de Castro en la dirección de la defensa gerundense, la desaparición del obstáculo que permitiría el alto el fuego y el inicio de los parlamentos, una pieza más de la mitificación del personaje. Pero la realidad era que había argumentos de peso que justificaban, sobradamente, la decisión de capitular, y es que la situación de la ciudad era realmente crítica: durante los primeros días de diciembre se habían perdido los reductos de la Ciudad, el Calvario y Cabildo, la esperanza de una liberación exterior en un breve periodo de tiempo se había desvanecido y la misma noche del 9 se descubrió un intento de evasión de la tropa que podía haber dejado la ciudad indefensa y expuesta al enemigo. La resistencia, por tanto, no se podía alargar mucho más y la caída de Álvarez, en el momento final, fue coincidencia. Por otra parte, había sectores de la población que estaban dispuestos a disputarse la ciudad calle por calle y casa por casa, tal como se preocupaba de recordarlo el Diario hasta el último número: “Un solo objeto tiene preferencia indudable sobre todo y es, rechazar los ataques de los enemigos que están empeñados en privarnos de la existencia. “” Endurecidos los corazones con tantas pruebas sean en sus menesteres y ardor, arrestados á poner sus pechos en donde esté el mayor empeño “son frases que podemos leer en este último número. En la delicada situación defensiva de la ciudad había que añadir la realidad humana y material: casi un centenar de personas, según diversas fuentes, morían diariamente de hambre, heridas y enfermedades diversas, ya que muchos tenían la casa inhabitable y los hospitales colapsados: Casero más que morada de vivos, lo era de esqueletos, y calaveras andantes, los soldados pocos que podían estar de pie, necesitaban el apoyo de su fusil “, explica uno de los testigos, el abogado N. Oller en unas memorias todavía parcialmente inéditas. La imagen que ofrecía la ciudad durante el mes de diciembre era dantesca y no hace falta insistir en ello debido a los múltiples testigos que dieron fe.
Qué mejor manera de recordar el bicentenario de los sitios de Girona, ante los silencios institucionales, que ofreciéndonos el testimonio vital de aquel primer Diario de Gerona que escribieron dos canónigos de la ciudad? Han sido 186 días, casi 31 semanas, tantos como días duró el último asedio napoleónico, durante los cuales el actual Diari de Girona nos ha ido obsequiando, día por día, con las cuatro páginas de que se componía el viejo Diario de los asedios. Debemos felicitar, por ello, el amigo Jordi Pericot y Dilmé por la labor desinteresada y oportuna de reunir todos los números que componían la serie, a partir de las dos colecciones importantes que existen, custodiadas en el Archivo Diocesano y el Municipal de la Ciudad. Debemos felicitar también el Diari de Girona por la labor de divulgación del Diario, ofreciendo sus páginas, sumándose así a la iniciativa del Archivo de la Ciudad de digitalizarlo y hacerlo asequible por Internet (http:/ / http://www.girona.cat/ SGDAP / esp / premsa.php # pandora). No son pocos los gerundenses que me consta que se han interesado por la historia de la guerra del Francés y de Girona a partir de coleccionar sus recortes. Y es que los ejemplares del Diario de Gerona son, aún hoy, una fuente documental de primera magnitud para conocer, no sólo la historia de los sitios, sino la de la guerra napoleónica durante el período. Y no porque no seamos plenamente conscientes de las limitaciones de esta fuente, del sesgo ideológico y parcial que presentan los números y la selección de las noticias que ofrecen; sesgo que, por otra parte, se explica por la verdadera finalidad del diario que , más que informar a la población de la situación de la guerra y hacer de boletín gubernamental, su función principal era sobre todo la de conservar, sino elevar la moral de la resistencia y mantener la cohesión social con el alto mando. Conscientes de este sesgo, pues, los materiales que contenía el Diario eran de naturaleza muy diversa índole, tal como hemos podido captar: desde llamadas y refranes populares patrióticos hasta los bandos de la Junta, pasando por comunicados de guerra escritos por los generales españoles , descripciones de acciones bélicas, fragmentos de correspondencia francesa, etc., algunas de ellas expuestas en clave de humor, como la carta que el flamante nuevo emperador de Haití Jaume I (Jacques Dessalines) envió a su “homólogo “francés y que se reprodujo el 23 de agosto. Y es que el Diario no dejaba de ser una manifestación más del carácter de “guerra total” que revistió la lucha contra Napoleón, que iba mucho más allá de las guerras tradicionales entre las monarquías del antiguo régimen, y donde la ideología tenía un peso importante, tal como se ha puesto de manifiesto en las conclusiones del último Congreso de Historia de Girona, Guerra y poder en tierras de frontera (1792-1823), organizado por el Institut d’Estudis Gironins, la Universidad de Girona Ayuntamiento; “guerra total”, también, por el impacto que tuvo sobre la población civil. Todavía no se saben con claridad las consecuencias demográficas que tuvieron por Girona los sitios, pero las cifras rondan los quince mil muertos, contando la guarnición y la población. Gracias a recientes investigaciones, se puede afirmar que los sitios de Girona tuvieron un impacto bastante más allá de las murallas y que, por ejemplo, poblaciones como Santa Coloma de Farners vieron reducida su población a la mitad. Pero la guerra napoleónica también tuvo otras consecuencias políticas: el último número del Diario también anunciaba, en nota a pie de página, el acontecimiento que marcaría el inicio de una nueva era, y cambiaría la historia de España: “El gobierno trabaja actualmente en preparar la convocación de cortes para hacer mejoras en la monarquía. Nosotros estamos muy lejos de querer prevenir sus determinaciones “.
Como hemos dicho, los gerundenses que el día 10 leyeron el último ejemplar del Diario no pudieron informar del inicio de los parlamentos que acabaron con la capitulación. El borrador se firmó en la ciudad a las 7 de la tarde, en medio de una gran expectación y desconcierto entre la población. Por parte francesa, el firmaron el general Rey, jefe del Estado Mayor francés, en nombre del mariscal Augereau, por parte de la guarnición, los militares Julián de Bolívar, Isidro de la Mata, Blas de Fournàs, José de la Iglesia , Guillermo Minali y Guillermo Nash. El modelo que se siguió, en un comienzo, fue el mismo que se rubricó ante el duque de Noailles, casi un siglo antes, durante la guerra de Sucesión. Ahora bien, a diferencia de aquel, que duró solo un mes, este había durado septiembre El porqué Girona resistió tanto a los napoleónicos, o porque la ciudad no capituló mucho antes, cuando el código de conducta militar permitía hacerlo son preguntas que apenas ahora se están empezando a responder. Intentar, pues, juzgar la supuesta “obstinación” de sus defensores es, cuando menos, imprudente.
En un aniversario tan señalado como hoy, tenemos que lamentar que ningún acto oficial recuerde la memoria de las víctimas y los defensores de Girona. Señal de que la ciudad ha pasado página, definitivamente, el lastre de la memoria de los sitios? Quizás sí, pero no será a ningún precio. Por lo menos nos quedará este sencillo homenaje ofrecido por el digno sucesor en el nombre del Diario de Gerona

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Una respuesta to “LOS SITIOS DE GIRONA publicado en Diari de Girona el 11/12/09”

  1. xaviercomas Says:

    Siempre me han interesado, las crónicas de la historia de Girona, de sus sitios, del empecinamiento de nuestros conciudadanos, en defender lo suyo. Quizás sería conveniente, para los que actualmente están reescribiendo nuestra historia, que por mucho que se reinterprete, no puede cambiar, ya que el espíritu fue el que fue y nuestros gerundenses lucharon por una visión y una forma de entender su vida.
    Lucharon por España y por Catalunya, eso es algo que ha muchos nos llena de orgullo, otros sencillamente quieren soslayar ese episodio pasando de puntillas, tanto por sus ideas equivocadas o no, pero evidentemente, nuestros vecinos, los que fueron y estuvieron entonces, sitiados, pasando hambre y miseria, pero luchando por su idea de España y de nuestra Catalunya, creo que merecen algo más que el olvido por parte de nuestros representantes.
    En su debe queda el olvido y el renegar de unos hechos que no deja de ser sino la expresión de un sentimiento, que ellos han dejado pasar para refocilarse en hechos diferenciales, que ni existían, ni existen ni existirán.

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