Archive for 28 diciembre 2009

EVA DUARTE DE PERÓN Y ESPAÑA

diciembre 28, 2009
Eva Perón

Cuando Eva Perón falleció a los 33 años, en la radio se anunció: “¡Nuestra líder espiritual ha muerto!”. Paladín de los “descamisados” de Argentina, superó en popularidad a su marido, el presidente Juan Domingo Perón. María

Eva Duarte de Perón, Evita, nació el 7 de Mayo de 1919 en Los Toldos (Provincia de Buenos Aires). Evita, hija ilegítima de una cocinera, se convirtió en la amante del coronel Perón cuando era adolescente, siendo cantante y actriz radiofónica.

Cuando en 1945 detuvieron a Perón, la “señorita radio” movilizó a los sindicatos para que lo liberaran; una vez libre, se casó con él. Participó en ese año y el siguiente en la campaña presidencial de su marido, ganándose la adulación de las masas, a los que ella llamó “descamisados”.Y cuando un año más tarde accedió a la presidencia, ella se convirtió en una poderosa líder a su lado.

A pesar de que nunca tuvo un puesto oficial en el gobierno, Evita actuó de facto como Ministro de Salud y Trabajo, premiando generosamente a los trabajadores a través del aumento de sus salarios, quienes respondieron con el apoyo político a Perón. Luego de eliminar los subsidios a la tradicional Sociedad de Beneficencia, ganándose gran cantidad de enemigos en la elite tradicional, la reemplazó con la Fundación Eva Perón, la cual fue sostenida por uniones “voluntarios” y contribuciones más aportes de la lotería nacional y otros fondos. Estos recursos fueron utilizados para establecer cientos de hospitales, escuelas, orfanatos, casas para personas de edad y otras instituciones de caridad. Evita fue gran responsable del voto femenino y formó el Partido Feminista Peronista en 1949. También introdujo la compulsiva educación religiosa en todas las escuelas argentinas. En 1951, a pesar de padecer de cáncer, fue nominada para la vicepresidencia, pero el ejército la forzó a renunciar a tal candidatura. Esto fue un punto que marcó su declive político.

Falleció en el año 1952. Aunque su vida fue corta, impulsó toda una serie de transformaciones sociales.

ARGENTINA, EVITA Y ESPAÑA 

Perón presentaba la ayuda a España como un ejemplo de política exterior independiente y como un desafío al boicot de Occidente al gobierno de Franco. Sin embargo, dicha ayuda no habría sido totalmente contraria a los objetivos de las potencias occidentales respecto de España. (3) 
    En la mencionada situación crítica para el gobierno de Franco, luego de haberse producido la elección de Perón para la presidencia argentina, el gobierno saliente -con la anuencia del presidente electo- ofreció a España un crédito de 30 millones de pesos para la compra de cereales argentinos, prenunciando la política futura hacia dicho país. El acuerdo fue firmado el 30 de abril de 1946, pero, en demostración de que el tema era delicado ante la comunidad internacional, se decidió no hacer público el texto del acuerdo ni los términos del crédito.   
    Ya en las ceremonias de asunción del mando, Perón anunció al almirante Moreno, jefe de la delegación española que asistió a las mismas, que proporcionaría ayuda a España, e informó de la posibilidad de un acuerdo económico entre ambos países. El Convenio Comercial y de Pagos fue firmado el 30 de octubre de 1946 en Buenos Aires y ampliamente publicitado. La Argentina concedía a España un crédito rotativo anual de 350 millones de pesos por tres años, con opción a renovarlo por otros dos años. El interés sería de 2,75%. También le era otorgado a España un préstamo de 400 millones de pesos, a ser devuelto en 25 años, que debía ser utilizado para el pago a la Argentina de las importaciones realizadas por España entre 1942 y 1946, una deuda que alcanzaba 225,5 millones de pesos.   
    Respecto de la venta de cereales, el acuerdo aseguraba a España por lo menos 400.000 toneladas de trigo en 1947 y otras 300.000 en 1948, siempre que el excedente de las exportaciones de trigo argentino no estuviera por debajo de 2, 6 millones de toneladas. Si fuera así, la Argentina se comprometía a vender a España al menos 15% del mismo en 1947 y 12% en 1948. Condiciones semejantes se acordaban para el período 1949-1950. Asimismo, se convenía la venta de 120.000 toneladas de maíz en 1947 y otras 100.000 al año siguiente. Hasta 1951, España podría importar también carne, aceite comestible, legumbres y otros productos.  
Las estipulaciones del acuerdo -entre ellas el porcentaje de interés- eran favorables para España. El tratado tenía también una intencionalidad política, dado que se firmó poco antes de la sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas que debía tratar la “cuestión española” y la propuesta de aplicar sanciones a España. Por ello, el acuerdo fue recibido en España con verdadero entusiasmo. Los gobiernos occidentales aparentemente fueron clementes con el mismo, a pesar de que alentaba al gobierno de Franco, del cual intentaban separarse en el discurso. Por ejemplo, un documento del Foreign Office señalaba que si se estableciera un nuevo gobierno español que no mantuviera buenas relaciones con el gobierno de Perón, el primero se vería obligado a pedir la ayuda de Gran Bretaña o Estados Unidos. En ese caso, como los británicos no podían proveer víveres a España, la obligación habría recaído en Estados Unidos y esto habría aumentado su influencia en España, lo que no era deseable para Gran Bretaña.   
Con todo, el acontecimiento quizá más importante en las relaciones argentino-españolas en la época del gobierno peronista fue el viaje realizado por Eva Perón a España. Ella era el símbolo de los barcos cargados de cereales que llegaban de la Argentina a los puertos españoles y representaba a uno de los pocos países amigos, por lo cual fue recibida con toda pompa. Su visita además sirvió a Franco para realizar una activa propaganda en favor de su régimen y también para desviar por un tiempo la atención interna de la situación económica crítica y del aislamiento internacional.  
    No obstante, la intención inicial de Eva Perón de visitar España terminó convirtiéndose en un viaje por Europa, que incluyó el Vaticano, Italia, Francia, Suiza y Portugal. Según testimonio del propio embajador español, esto se hizo para matizar el exclusivo viaje a España que no era del agrado de la cancillería argentina. España fue, sin embargo, el primer punto de escala en la gira y, al contrario de lo que ocurrió en la Argentina, la prensa española no mencionó los demás países que Evita visitaría hasta que la primera dama dejó el territorio español.  

España, fue la primera escala de su viaje, cuando era gobernada por el dictador Francisco Franco. Estuvo en Villa Cisneros, Madrid, Toledo, Segovia, Galicia, Sevilla, Granada y Barcelona. Hay decenas de testimonios sobre el desagrado de Evita acerca del modo que se trataba a los obreros y a las personas humildes en España. Mantuvo una situación tirante con la esposa de Franco, Carmen Polo, debido a su intento de mostrarle el Madrid histórico de los Austrias y los Borbones en lugar de los hospitales públicos y los barrios obreros («barrios de chabolas»); Eva Perón. Anécdotas, Documentos sobre Eva Perón. También se dice que utilizó su diplomacia e influencia con Franco para obtener el perdón de la militante comunista Juana Doña.

De regreso en la Argentina, contaría:

A la mujer de Franco no le gustaban los obreros, y cada vez que podía los tildaba de “rojos” porque habían participado en la guerra civil. Yo me aguanté un par de veces hasta que no pude más, y le dije que su marido no era un gobernante por los votos del pueblo sino por imposición de una victoria. A la gorda no le gustó nada.
http://es.wikipedia.org/wiki/Eva_Per%C3%B3n#Gira_europea
http://www.cema.edu.ar/ceieg/arg-rree/13/13-012.htm
http://www.historiadelpais.com.ar/eva_peron.htm
http://www.youtube.com/watch?v=0ciclNbD9ak

LOS SITIOS DE GIRONA publicado en Diari de Girona el 11/12/09

diciembre 18, 2009

  

JORDI VILAMITJANA“Horrorosa fue la mañana de ayer. Asestadas todas las piezas de las baterías antiguas, una batería enterrada á la izquierda de Santa Eugenia delante el ángulo derecho de San Francisco, otra en la choza de la barca del Ter, los fuertes del Calvario, Cabildo y Ciudad y dos cañones mas en la torre derruida de San Juan, despedían contra todas las brechas y edificios un diluvio de balas y granadas. Por la tarde no fue tan desecho el furor del enemigo, aunque no podíamos sin embargo correr seguros y sin riesgo por las calles y murallas. Endurecidos los corazones con tantas pruebas sean en sus menesteres y ardor, arrestados á poner sus pechos en donde esté el mayor empeño. “(Diario de Gerona, de 10 de diciembre de 1809).
Esta fue la última crónica que apareció de la guerra del Francés en el Diario de Gerona, que con clara vocación propagandística redactaron los canónigos Vicente Giménez y Martí Matute entre el 20 de julio de 1808 y el 10 de diciembre de 1809. A las 7 de la tarde de ese mismo día los defensores de Girona firmaron el acto de capitulación ante los generales de Napoleón.
Hoy hace 200 años que finalizó aquella pesadilla. La resistencia de Girona y los gerundenses llegó a la heroicidad y al sacrificio supremo. Girona había tenido 11.500 habitantes, que al final del asedio sólo eran 5.000. Girona tuvo 9.476 defensores y defensoras: 4.978 fueron bajas. El ejército francés disparó 51.000 balas, 9.310 bombas y 3.798 granadas. (Fuente: Josep Maria Pla Dalmau, Girona en el transcurso del tiempo.) Estaban convencidos de nuestros antepasados más humildes que sus hazañas eran inmortales; que su muerte, su sacrificio los llevaba al cielo que tantos dedos con campanas de tantas iglesias de Girona los señalaban permanentemente; que tanto sufrimiento se hacía por la gloria de la ciudad.
Ignoro si los políticos que gobiernan hoy Girona suelen pensar más atrás de 1979 y si suelen pensar en los gerundenses y gerundenses anónimos que dieron la vida por la ciudad. Lo que sí sé es que hoy tocaba hacer algo, algún homenaje (humilde y popular) a los muertos y vencidos en aquel terrible asedio. Para la verdadera historia de Girona, quede escrito en el débito de la alcaldesa y sus acólitos este olvido imperdonable.

JORDI BOHIGAS MAYNEGREHoy hace doscientos años que la ciudad de Girona capituló, dignamente, con los franceses que tenían sitiada la ciudad. Con la rendición pensaban salvar la vida y la integridad de los pocos cientos de ciudadanos hambrientos que quedaban, después de una resistencia que hay que calificar, en honor a la verdad y entre todos los adjetivos que se quieran, de heroica. Ese domingo también apareció el último número del Diario de Gerona, después de 344 números ininterrumpidos, y que todavía ignoraba las importantes decisiones que debían tomar durante el día. Tradicionalmente se ha visto en la renuncia, por enfermedad, del general Álvarez de Castro en la dirección de la defensa gerundense, la desaparición del obstáculo que permitiría el alto el fuego y el inicio de los parlamentos, una pieza más de la mitificación del personaje. Pero la realidad era que había argumentos de peso que justificaban, sobradamente, la decisión de capitular, y es que la situación de la ciudad era realmente crítica: durante los primeros días de diciembre se habían perdido los reductos de la Ciudad, el Calvario y Cabildo, la esperanza de una liberación exterior en un breve periodo de tiempo se había desvanecido y la misma noche del 9 se descubrió un intento de evasión de la tropa que podía haber dejado la ciudad indefensa y expuesta al enemigo. La resistencia, por tanto, no se podía alargar mucho más y la caída de Álvarez, en el momento final, fue coincidencia. Por otra parte, había sectores de la población que estaban dispuestos a disputarse la ciudad calle por calle y casa por casa, tal como se preocupaba de recordarlo el Diario hasta el último número: “Un solo objeto tiene preferencia indudable sobre todo y es, rechazar los ataques de los enemigos que están empeñados en privarnos de la existencia. “” Endurecidos los corazones con tantas pruebas sean en sus menesteres y ardor, arrestados á poner sus pechos en donde esté el mayor empeño “son frases que podemos leer en este último número. En la delicada situación defensiva de la ciudad había que añadir la realidad humana y material: casi un centenar de personas, según diversas fuentes, morían diariamente de hambre, heridas y enfermedades diversas, ya que muchos tenían la casa inhabitable y los hospitales colapsados: Casero más que morada de vivos, lo era de esqueletos, y calaveras andantes, los soldados pocos que podían estar de pie, necesitaban el apoyo de su fusil “, explica uno de los testigos, el abogado N. Oller en unas memorias todavía parcialmente inéditas. La imagen que ofrecía la ciudad durante el mes de diciembre era dantesca y no hace falta insistir en ello debido a los múltiples testigos que dieron fe.
Qué mejor manera de recordar el bicentenario de los sitios de Girona, ante los silencios institucionales, que ofreciéndonos el testimonio vital de aquel primer Diario de Gerona que escribieron dos canónigos de la ciudad? Han sido 186 días, casi 31 semanas, tantos como días duró el último asedio napoleónico, durante los cuales el actual Diari de Girona nos ha ido obsequiando, día por día, con las cuatro páginas de que se componía el viejo Diario de los asedios. Debemos felicitar, por ello, el amigo Jordi Pericot y Dilmé por la labor desinteresada y oportuna de reunir todos los números que componían la serie, a partir de las dos colecciones importantes que existen, custodiadas en el Archivo Diocesano y el Municipal de la Ciudad. Debemos felicitar también el Diari de Girona por la labor de divulgación del Diario, ofreciendo sus páginas, sumándose así a la iniciativa del Archivo de la Ciudad de digitalizarlo y hacerlo asequible por Internet (http:/ / http://www.girona.cat/ SGDAP / esp / premsa.php # pandora). No son pocos los gerundenses que me consta que se han interesado por la historia de la guerra del Francés y de Girona a partir de coleccionar sus recortes. Y es que los ejemplares del Diario de Gerona son, aún hoy, una fuente documental de primera magnitud para conocer, no sólo la historia de los sitios, sino la de la guerra napoleónica durante el período. Y no porque no seamos plenamente conscientes de las limitaciones de esta fuente, del sesgo ideológico y parcial que presentan los números y la selección de las noticias que ofrecen; sesgo que, por otra parte, se explica por la verdadera finalidad del diario que , más que informar a la población de la situación de la guerra y hacer de boletín gubernamental, su función principal era sobre todo la de conservar, sino elevar la moral de la resistencia y mantener la cohesión social con el alto mando. Conscientes de este sesgo, pues, los materiales que contenía el Diario eran de naturaleza muy diversa índole, tal como hemos podido captar: desde llamadas y refranes populares patrióticos hasta los bandos de la Junta, pasando por comunicados de guerra escritos por los generales españoles , descripciones de acciones bélicas, fragmentos de correspondencia francesa, etc., algunas de ellas expuestas en clave de humor, como la carta que el flamante nuevo emperador de Haití Jaume I (Jacques Dessalines) envió a su “homólogo “francés y que se reprodujo el 23 de agosto. Y es que el Diario no dejaba de ser una manifestación más del carácter de “guerra total” que revistió la lucha contra Napoleón, que iba mucho más allá de las guerras tradicionales entre las monarquías del antiguo régimen, y donde la ideología tenía un peso importante, tal como se ha puesto de manifiesto en las conclusiones del último Congreso de Historia de Girona, Guerra y poder en tierras de frontera (1792-1823), organizado por el Institut d’Estudis Gironins, la Universidad de Girona Ayuntamiento; “guerra total”, también, por el impacto que tuvo sobre la población civil. Todavía no se saben con claridad las consecuencias demográficas que tuvieron por Girona los sitios, pero las cifras rondan los quince mil muertos, contando la guarnición y la población. Gracias a recientes investigaciones, se puede afirmar que los sitios de Girona tuvieron un impacto bastante más allá de las murallas y que, por ejemplo, poblaciones como Santa Coloma de Farners vieron reducida su población a la mitad. Pero la guerra napoleónica también tuvo otras consecuencias políticas: el último número del Diario también anunciaba, en nota a pie de página, el acontecimiento que marcaría el inicio de una nueva era, y cambiaría la historia de España: “El gobierno trabaja actualmente en preparar la convocación de cortes para hacer mejoras en la monarquía. Nosotros estamos muy lejos de querer prevenir sus determinaciones “.
Como hemos dicho, los gerundenses que el día 10 leyeron el último ejemplar del Diario no pudieron informar del inicio de los parlamentos que acabaron con la capitulación. El borrador se firmó en la ciudad a las 7 de la tarde, en medio de una gran expectación y desconcierto entre la población. Por parte francesa, el firmaron el general Rey, jefe del Estado Mayor francés, en nombre del mariscal Augereau, por parte de la guarnición, los militares Julián de Bolívar, Isidro de la Mata, Blas de Fournàs, José de la Iglesia , Guillermo Minali y Guillermo Nash. El modelo que se siguió, en un comienzo, fue el mismo que se rubricó ante el duque de Noailles, casi un siglo antes, durante la guerra de Sucesión. Ahora bien, a diferencia de aquel, que duró solo un mes, este había durado septiembre El porqué Girona resistió tanto a los napoleónicos, o porque la ciudad no capituló mucho antes, cuando el código de conducta militar permitía hacerlo son preguntas que apenas ahora se están empezando a responder. Intentar, pues, juzgar la supuesta “obstinación” de sus defensores es, cuando menos, imprudente.
En un aniversario tan señalado como hoy, tenemos que lamentar que ningún acto oficial recuerde la memoria de las víctimas y los defensores de Girona. Señal de que la ciudad ha pasado página, definitivamente, el lastre de la memoria de los sitios? Quizás sí, pero no será a ningún precio. Por lo menos nos quedará este sencillo homenaje ofrecido por el digno sucesor en el nombre del Diario de Gerona

EL SUEÑO DE LOS DEMÓCRATAS Editorial de “cafè amb llet”

diciembre 12, 2009

“Hemos de estar preparados para unirnos con el demócrata que piensa diferente a nosotros y preparados para rechazar al parásito que se esconde detrás de nuestras ideas”

 

http://www.cafeambllet.com/press/?p=7240

El sueño de los demócratas

26/11/2009 | Categorías: Portada

Reinterpretación necesaria de las palabras de Martin Luther King Jr..

Haciendo uso del magnífico derecho de libertad de expresión que tanto ha costado ganar, me dirijo a mis conciudadanos para hablar de nuestra sociedad.
Hace treinta años este país hizo un cambio inmenso. Este nuestro país dejó atrás largos años de oscuridad, tiranía e injusticia para entrar en una democracia que aportó valores enormes y libertades hasta entonces imposibles. Hace treinta años, con la llegada de la democracia, una generación entera sintió la esperanza y la confianza en un futuro mejor. Llegó como un amanecer de alegría después de una larga noche de cautiverio.
Pero treinta años después constatamos con tristeza y preocupación que aquella bocanada de aire fresco se ha enrracedido. Treinta años después vemos como la democracia que nos trajo justicia y libertades ha caído en un descrédito inmenso. Treinta años después vemos con asco que una pequeña parte de la sociedad se ha aprovechado de la democracia de nuestros padres para cometer las mismas injusticias que mancharon los largos años de dictadura y represión.

Por eso hoy, es momento de afrontar esta situación dolorosa. Detrás de la palabra democracia viven palabras como igualdad, justicia y transparencia. Los que hace treinta años nos ilusionamos por la llegada de la democracia y los que hoy vemos como se tambalea, tenemos el derecho y la obligación de reclamar que las garantías democráticas se vuelvan a cumplir.
Hoy es obvio que la democracia de nuestros padres se ha ido alejando de los valores que los demócratas defendemos. Nuestros políticos, representantes del pueblo soberano, en vez de luchar para ampliar el imperio de la igualdad, la justicia y la transparencia han montado un sistema corrupto, ineficaz y muy poco transparente. Pero los ciudadanos que creemos en la democracia y sus valores nos negamos a creer que es la democracia la que ha fallado. Lo que ha fallado son las personas que la sombra de la democracia han hecho lo mismo que hacían los dictadores que treinta años nuestros padres echaron. Hoy, pues, los demócratas debemos reclamar que nos sea devuelta nuestra democracia, la democracia de la igualdad, la justicia y la transparencia.
Hoy los demócratas tenemos que dejar claro que nuestras reinvindicaciones son urgentes. No es tiempo de enfriar, tranquilizar y dejar pasar el tiempo hasta que escampe. Ahora es el momento de dar un paso más como lo que hicieron nuestros padres hace treinta años y hacer que la democracia recobre su prestigio. Ahora es el momento de dar un nuevo aire a la democracia y protegerla de aquellos que se aprovechan de ella y los que dicen que no funciona. Repetimos: lo que no funciona no es la democracia sino los que se aprovechan de ella.

Sería terrible que nuestro país no viera la urgencia de este cambio. Esta etapa de enfermedad en la que vemos como la democracia se le ha enganchado un parásito debe tener un final. Por eso, hoy, en días de profundo desánimo ante la acción de los que dicen que son nuestros representados, hemos de declarar el principio de un nuevo tiempo, de una democracia renovada. Si todo quedara en un clamor popular más, en una queja más, el futuro nos deparará sorpresas muy desagradables. Países más ricos, más grandes y con más educación que el nuestro han quedado sepultados por la corrupción y la injusticia y hoy, sus ciudadanos no tienen hospitales a los que llevar a sus hijos ni escuelas donde educarlos ni esperanza que ofrecer.

Si ahora no somos capaces de salvar la democracia que dio tanta esperanza hace treinta años, la que acoge las ideas de justicia, igualdad ante la ley y transparencia, nos estaremos condenando como sociedad y estamos condenando el futuro de nuestros hijos. Si no defendemos nuestra democracia ahora, aparecerán los populistas, los salvapatrias y los iluminados y nos dirán: “¿Veis? Su democracia no funciona “y miles de personas heridas por la injusticia seguirán estos falsos profetas que nos llevarían de inmediato a la oscuridad que ya dejamos atrás hace treinta años. Debemos actuar rápidamente para separar de la democracia a aquellos que se están aprovechando de ella.

Pero hay algo que debemos tener bien clara los que todavía creemos en la democracia: sólo podremos salvarla si no caemos en los múltiples trampas que nos esperan. Debemos estar preparados a unirnos al demócrata que piensa diferente que nosotros y debemos estar preparados para rechazar al parásito que se esconde bajo nuestras ideas. No debemos permitir que las viejas categorías nos desvíen del verdadero objetivo que es conseguir una democracia más fresca y fuerte. Una vez lo hayamos conseguido sí que podremos, sobre esta base, discutir nuestras ideas. Mirad a vuestro lado: encontraréis votantes de todas las siglas políticas dispuestos a dar un paso más. La belleza de nuestra demanda radica en que está por encima de las ideas y se sitúa en el plano de la Justicia. Sólo podremos discutir los caminos del futuro sobre una democracia sana y transparente.

Hay algunos que ante las demandas de ‘más democracia’ preguntan “¿Cuándo estaréis satisfechos?” Nunca estaremos satisfechos mientras ayuntamientos como el de Lloret tarden un año en responder a las preguntas de un grupo político opositor. Nunca estaremos satisfechos mientras los ciudadanos no puedan decidir donde se gastan cada uno de los euros que son suyos. Nunca estaremos satisfechos mientras en Blanes, un alcalde como Josep Trias, llame a la policía para echar del pleno a un ciudadano que le pide explicaciones. Nunca estaremos satisfechos mientras los políticos no se rindan al escrutinio constante de los ciudadanos. No, no estamos satisfechos de la absoluta falta de transparencia en todas y cada una de las administraciones que trabajan con nuestro dinero y que cada día ensucian más el nombre de la democracia.

Muchos de los que leen estas líneas tienen problemas para pagar el alquiler o la hipoteca. Muchos ven como la ropa de sus hijos se rompe y no tienen dinero para comprar nueva. Muchos tienen empresas pequeñas sobre las que cae todo el rigor impositivo mientras ven como sus representados desvían ese dinero en los bolsillos de sus amigos. Ciertamente es un panorama desolador y desalentador. Pero justamente en momentos así, cuando la injusticia es tanta, es necesaria la acción de los oprimidos por la desigualdad y la falta de respeto institucional.

A partir de hoy, las personas que creemos en la democracia debemos empezar una batalla que, aunque parece perdida, muchos soñamos que aún se puede ganar. Un sueño profundamente arraigado en valores que hace treinta años iluminaron a nuestros padres y que los sacaron de la oscuridad y la opresión. Un sueño que aún está vivo.

Los demócratas soñamos que un día nuestro país se regirá por los principios básicos del gobierno del pueblo: la justicia, la igualdad de oportunidades y la transparencia.

Los demócratas sueñan que los partidos políticos serán herramientas construidas por todos y que dejen de ser aparatos de chupar poder. Partidos donde todos puedan participar y que todos, incluso los de dentro, puedan criticar.

Los demócratas soñamos que los ayuntamientos, donde hoy reina una impunidad casi absoluta, donde se hacen todo tipo de cosas para eludir la ley, donde los amigos de los gobernantes tienen la vida asegurada, sean lugares donde el interés ciudadano sea la máxima preocupación y que verdaderamente sean ‘ la casa del pueblo ‘.

Los demócratas soñamos con un sistema donde un alcalde no pueda ir a trabajar a la principal constructora del pueblo 4 días después de dejar el cargo.

Los demócratas sueñan con un país donde los dos principales partidos políticos no se cubran los trapos sucios como hacen ahora, demostrando la desvergüenza más absoluta.

Los demócratas soñamos con un país donde el Síndico de Cuentas haga un informe de irregularidades y los políticos las investiguen en lugar de guardarlas en un cajón.

Los demócratas soñamos con un país donde los medios de comunicación no sean correas de transmisión de los intereses de los políticos y que la publicidad institucional de ayuntamientos, Diputaciones y Generalitat sea una manera de premiar a los que callan ante sus manipulaciones.

Los demócratas soñamos que los políticos respeten las reglas del juego de la misma manera que las respetan los ciudadanos.

Los demócratas soñamos con un sistema judicial que no haga distinciones entre pobres y ricos y entre políticos y pueblo, tal y como ocurre ahora, donde los políticos son juzgados por amigos, los ricos eluden la prisión y los delitos de todos prescriben. Soñamos con un país donde los políticos no enarbolen la ‘presunción de inocencia’ como herramienta de retrasar los juicios para finalmente basar su defensa en la ‘prescripción de los delitos’

Los demócratas sueñan con que los políticos no utilicen la ley como escudo de actividades que pueden no ser ilegales pero son manifiestamente inmorales.

Los demócratas, los verdaderos demócratas, soñamos con un día en que todos, independientemente de nuestras ideas, nos alegremos porque han pillado un político robando. Soñamos con que la defensa del ladrón no sea, como descaradamente hacen hoy todos los partidos “Tú robas más”.

Los demócratas soñamos que un día, en un ayuntamiento de Valencia, Madrid o Barcelona, políticos del PP y el PSOE, o de cualquier otro partido, se unan para denunciar a otro por sus malas acciones, independientemente del partido al que pertenezca el ladrón .

Con esos sueños que tenemos que hacer realidad, los demócratas de verdad nos levantaremos a partir de hoy con la convicción de que se acerca el momento en que los ciudadanos dispondrán de lo que es suyo. Con la convicción de que en nuestro país tiene sentido invertir en nuevas ideas, tiene sentido formarse para ser mejor persona y mejor profesional. Un país donde las personas con ideas y ganas puedan llevar a cabo sus sueños sin tener que ‘pasar por el tubo’ de una administración corrupta donde cuentan más los amiguismos que los méritos.

Con estos sueños a punto de convertirse en realidad, los demócratas tenemos que sobreponernos al terrible espectáculo de degradación política, económica y social a la que nos aboca el sistema actual. Con este sueño tenemos que ponernos en marcha. Durante los últimos diez mil años de historia no ha habido otra manera de avanzar que trabajando por los sueños. Ahora, los hijos de los que hace treinta años soñaron con la democracia hemos limpiar este sueño y hacerla más grande y luminosa.