Archive for 27 febrero 2009

EL ORIGEN DE LA CRISIS

febrero 27, 2009

El origen de la crisis

Fecha Martes, 16 sep 2008 a las 18:43:04

Tema Editoriales FA 

Resulta impactante que ante la crisis que está sufriendo España, sean tan pocos los que se atrevan a sugerir, aunque sea tímidamente, que el motivo principal de esta recesión habría que buscarlo en la propia naturaleza del sistema capitalista.

El planteamiento moral del capitalismo, su combustible y su única energía es el desmedido ánimo de lucro y la consideración de la acumulación de capital en manos de pocos, como un medio lícito de enriquecimiento individual, incluso aunque este sea insolidario.

La justicia social, el progreso económico de las naciones, las necesidades de miles y millones de seres humanos, son sólo contempladas en aquellas ocasiones en que su vigilancia pueda reportar aún mayores rendimientos a los poseedores del capital. Esto que decimos es del todo innegable. Ningún economista que estuviera en uso de todas sus facultades se atrevería a negar esto. La esencia del liberalismo está precisamente en lo que anteriormente se ha dicho: en su insensibilidad. Si no, no funcionaría.

Los políticos de esa tendencia, la liberal, podrán argumentar que esa ley de la selva y ese privilegio del más fuerte pueden ser el germen del crecimiento económico y desarrollo de las naciones. En determinados periodos históricos, eso ha sido lo que ha parecido ocurrir. En determinadas circunstancias, el capitalismo ha sido capaz de dinamizar la economía y empujar las naciones a determinados niveles de desarrollo que otros sistemas no han conseguido, a pesar de estar, aparentemente, más preocupados por los trabajadores o en general por los que no poseen suficiente capital para vivir de su simple posesión. El problema es que la aparente bonanza está basada en el interés de unas minorías que ajenas a cualquier compromiso con el resto de las personas o siquiera con sus respectivos países, no dudarán en ralentizar a incluso parar el sistema económico cuando crean poder estar poniendo en riesgo sus fortunas personales.

La inestabilidad del sistema es una de sus características consustanciales. Forma parte de su naturaleza y antes o después llega el valle en este gráfico de dientes de sierra que son los ciclos económicos. Este valle de ahora más parece una fosa abisal, sin aparente salida que no pase por la depuración y el saneamiento de una economía en la que demasiados se han enriquecido por nada y demasiados han vivido en burbujas de comodidad y consumismo que no cabía justificar sino en el ansia desmedida de algunos por enriquecerse rápidamente. Algo que hicieron a costa del endeudamiento excesivo de las familias y la inexistencia de un verdadero tejido económico debajo de las operaciones especulativas, sustentadas en ficciones económicas que ahora se revelan como lo que son: buñuelos de viento.

Esta crisis, Solbes lo sabe, Rajoy lo sabe y como habitualmente, Zapatero ni lo sabe ni le interesa, no tiene solución dentro del sistema socialdemócrata que rige nuestro país. Sin una firme intervención es imposible hacer nada realmente productivo, puesto que el problema más importante proviene, una vez más, del sistema bancario. Es este el que ha cerrado el grifo a la financiación y ha abandonado en la estacada a empresas y particulares. A las buenas y a las malas, que de todo hay y a los que se les fue la mano consumiendo y a los que sólo intentaban mantener un nivel de vida digno, que también en esto, de todo hay.

La elección capitalista es la elección de los dos principales partidos de nuestro país y eso es algo que debemos tener en cuenta a la hora de reclamar resultados, que ya vaticinamos que serán, escasos, tardíos, y en todo caso, acordes a lo que marcan las leyes del mercado: el que mucho tiene que obtenga más y el que se encuentra al borde de la miseria que dé de una vez el paso hacia su malhadada suerte. Y la inmensa mayoría, la clase media, sufrida y adormecida, a seguir apretándose el cinturón. Y a seguir votando a los que nos han metido en la crisis y ni siquiera se atreven a decirnos que sólo cabe esperar los buenos tiempos, porque el capitalismo es así: miserable, inestable, injusto, apátrida y partidario de la selección natural que propicia la ley del más fuerte.

ZAPATERO, RAJOY ¿VAMOS A TRABAJAR YA?

febrero 22, 2009

Ciertamente, habrá que decir que si nuestros gobernantes, esperaban la solución de los males de nuestro país en el efecto Obama, es es algo que muchos consideramos tan peregrino, como esperar que el paro se solucione tan sólo con medidas sociales de amparo.

Se sabe que el problema principal es global, se trata de una falla financiera, de la cual aún no sabemos ni lo que contiene y ni siquiera sabemos si ya se ha desarrollado totalmente, o bien estamos tan sólo en su principio.

Sabemos también que a la crisis global, se ha de añadir una crisis local, la famosa burbuja financiera española, ha explotado. De momento los bancos y cajas españoles se están salvando, quizás debido a que la morosidad no tiene la importancia necesaria, pero hay que recordar que las deudas son buenas mientras se paguen o en su defecto la ejecución cubra la deuda o sea por un valor superior. La realidad actual es que las deudas inmobiliarias, caso de que fueran impagadas, llevarían a nuestro sistema financiero al borde del colapso y eso es algo que saben quienes tienen la obligación de saberlo, los políticos y las propias entidades financieras.

El paro sólo se puede evitar generando actividad, no obligando a los bancos a dar créditos, eso puede ser necesario pero no suficiente. Hay que incentivar el empleo, reduciendo las cotizaciones a la Seguridad Social, así como hacer que el empleo generado entre las personas de mala colocación, por edad, o por calificación laboral, quede libre de esa misma cotización, o que pague un mínimo que sea asumible por las empresas. 

Se tiene también que regularizar el propio estado español, dejando que hayan diecisiete normativas diferentes, así como reducir de una manera real el gasto fijo del estado, hasta hacer que ese mismo Estado sea eficiente con un mínimo de cargas.

Yo también creo que es necesario una reducción del IVA, cosa que no depende de nuestro Gobierno, pero que la comunidad europea debería de estudiar, ya que eso es algo que supondría un incremento de la masa dineraria destinada al gasto, lo cual supondría para las empresas mayor capacidad de venta, todo esto combinado con un control exhaustivo de las famosas facturas B, que priva al propio Estado de una cantidad importante de capacidad receptora impositiva.

Esperemos que los gobiernos, que nuestro gobierno y oposición, hagan algo con cara y ojos, para retomar la senda de desarrollo en que nos encontrábamos y dejen de marear al personal con casos de espionaje, cacerías y mamoneos varios.

LA GUERRA EN LA ESPAÑA DEL SIGLO XIX

febrero 13, 2009

Para poder valorar hasta que punto era odioso el sistema de las quintas, debe tenerse presente que en España la guerra fue una realidad practicamente continuada a lo largo del siglo XIX, guerras contra Inglaterra, contra Napoleón, contra los movimientos emancipadores en América Latina, de Cuba, de África, hispano-norteamericana, carlistas… Y esto sin contar las insurrecciones y revueltas internas.

Por otra parte, la mortalidad de las campañas era estremecedora. Se ha calculado que en algunas campañas de la guerra de Cuba, por ejemplo, la mortalidad llegó al 50% de los movilizados. Tampoco debía resultar demasiado agradable la convivencia con los presidiarios, a quienes se alistaba forzosamente. Por último, la larga duración del servicio militar solía representar la pérdida del oficio para los afectados y la miseria para sus familias.

En conjunto, pues, se entiende perfectamente que la supresión de las quintas fuese una reivindicación muy popular. La Federación, un semanario obrero publicado en Barcelona por los núcleos internacionalistas, calificaba el sistema de “infame contribución de sangre”.

Y su carácter discriminatorio lo hacía más odioso todavía: se decía que era “un impuesto de sangre para los pobres y un impuesto en dinero para los ricos”.

QUE NO TE TOMEN POR TONTO

febrero 4, 2009

Que no te tomen por tonto
Fecha Sábado, 20 sep 2008 a las 14:18:17
Tema Colaboraciones
Por Juan Francisco González Tejada
 
Nos siguen tomando por tontos, ante la situación actual de crisis que  algunos ya vaticinábamos sin conocimientos especializados de economía. Tenemos un gobierno  que ha hecho ejercicios malabares con el lenguaje, como si su misión no fuera la del gobierno de una nación, y se nos han presentado ante la pantalla de nuestras televisiones como si nos fueran a contar un chiste, como si su misión fuera entretenernos con todos y cada  uno de los sinónimos  del termino crisis, y si no teníamos poco con los juegos del lenguaje, también han  jugado con las matemáticas, que si creceremos el 3, el 2, el 1%, no  aceptando lo evidente hasta que la realidad se les viene encima como un edificio en ruina.
 
 
    
 
 
                                    El Gobierno a por uvas  con la Aído, como aguadora, y la oposición adoptando la postura fácil de la critica inútil  y sin fuerza moral.¿ Que hizo el PP, durante  sus años de gobierno para que el sector de la vivienda no se constituyera en eso que los que engañaban y nos engañan,  cuando lo llamaban  motor de la economía, y nosotros  lo llamamos fuentes de especulación, usura y de sometimiento de las capas sociales mas jóvenes, y desfavorecidas?.  ¿Que hizo el PP y el PSOE para que un sector económico no se convirtiese en una burbuja económica como las de la bolsa, o como la de los sellos?
Acaso nadie se dio cuenta que la construcción masiva de viviendas muy por encima de la necesidad real de tener un techo, y a precios que cada año subían  el 200% o 500% por encima de los salarios, que era una estructura piramidal, basada, no en la necesidad del mercado de comprar un bien, sino simplemente era la apuesta por la rentabilidad, apuesta insostenible por el incremento artificial de precios, que no se  apoyaba en el incremento de rentas de quienes tenían  la necesidad real de tener una vivienda, ni en el aumento de los precios de los salarios, ni de las materias primas empleadas, y mucho menos del incremento de metros de la viviendas, con lo cual la huida hacia adelante era evidente. No ha habido ningún político con la altura de miras, con las dotes de estadista para  evitar  llegar a esta situación,  que se ha modificado por el movimiento natural de los agentes del mercado, cuando la pirámide ha dejado de sostenerse porque cada día eran menos los que  teniendo necesidad real de tener un techo para vivir,  no podían comprar a esos precios con estos sueldos. Momento en el cual los especuladores, y los que apostaban por la rentabilidad, han abandonado el sector, desinflando un globo cuyo escape de aire como siempre asfixia a los mas débiles, que abandonados, por la tutela del estado, y con el silencio cómplice de los sindicatos  están sumidos en la frustración, el desencanto, la desesperanza a la que lleva la ruina económica del que ve, como cada mes aun teniendo un sueldo por encima de la media, tiene que dar gracias, si le queda para comer  después de pagar la hipoteca
                                     
Existen salidas, pero que nadie quiere tomar, y es volver a construir a precios que se adapten a la capacidad de endeudamiento responsable de las familias españolas, pero estos liberales de izquierdas y derechas no  tocaran a rebato a favor de los trabajadores sino de las grandes constructoras y de los bancos. La compra de suelo por el estado y la conversión en suelo urbanizable entregándolo a un buen gestor, reactivaría el sector y haría entrar en el mercado a esos trabajadores que esperan poder acceder a una vivienda digna sin hipotecar toda su vida. Esto iría en detrimento de los intereses de las grandes corporaciones que han acaparado suelo, esperando obtener pingües beneficios, a costa de un endeudamiento irresponsable por parte de los trabajadores, a los que las tasadoras les engañaban al comprar, al hacerles ver que su piso nada más ser comprado ya se había revalorizado, porque costaba más que lo iba a pagar, y la vez el  banco podía darle el 100% del crédito, así ha funcionado todo un entramado surrealista, al que es preciso poner freno, con medidas como  la anteriormente expuesta, para barrer de este sector a todo especulador y usurero y salir en defensa efectiva y real del mundo del trabajo, que es el que siempre sostuvo y sostendrá una economía estable. Cuando en cualquier sector nos encontremos que está más dominado por la apuesta individual o colectiva de las rentas del capital, estamos inmersos en una burbuja. La economía, el mercado funciona con normalidad cuando proporciona bienes o servicios a las personas que lo necesitan, pero cuando la necesidad es únicamente la rentabilidad del capital, y esta es la esencia que da vida  a un sector económico, la burbuja económica  es evidente, y si los precios suben por encima de los salarios la burbuja tardará en estallar, a pesar de las buenas palabras de los Solbes, o la irresponsabilidad del Aznar de turno, que, en un alarde de ultraliberal, dijo aquello de que “ sí, sí, los pisos valen caros,  pero se venden…..”,  pero cuando estalle  procura que  no te coja debajo. Si  nos han engañado con la vivienda, piensa que no harán con los presupuestos generales del Estado o con los tejemanejes de las bajadas y subidas del petróleo. Que no te tomen por tonto. Toma partido, aquí tienes el azul de una esperanza.

¿CRISIS, RECESIÓN O DESASTRE?

febrero 4, 2009

EL PULSO NACIONAL – ¿Crisis, recesión o desastre? Fecha Jueves, 25 sep 2008 a las 19:26:49 Tema Colaboraciones Por Emilio Gutiérrez. 

                 Esta columna – El Pulso Nacional- hacía ya más de quince años que no la escribía; desde tiempos de Felipe González, que ya es. Se publicaba en El Faro del Guadarrama y lo primero que tengo que decir es que D. Manuel Ortega, su Director, jamás me quitó una coma a pesar de las cosas que entonces escribía en contra de aquel socialismo. Manuel Ortega era socialista, o eso creo yo, y ya tiene mérito lo que me publicó. Ni en los peores momentos de las políticas de derechas o de izquierdas he pensado en volver a escribir esta columna. Hace años que he vuelto a mis orígenes, allá por los años sesenta -¡del siglo pasado!- y, salvo algunas narraciones breves, solo escribo poesía y, siempre, una novela inacabada. Todo estos, ya lo sé, son como memorias y justificaciones que a casi nadie importan pero que es necesario que yo, al mirarme mañana al espejo, sepa que las he dicho. Y, una vez justificado conmigo mismo, vamos al grano. Y el grano es de esos que algunos adolescentes tienen en la cara: se lo revientas, te llenas de pus, te manchas y, además, salen –como de la nada- otros granos. Estoy escribiendo este Pulso Nacional el dieciséis de septiembre del dos mil ocho y, claro está, no puedo saber lo que va a ocurrir el diecisiete, el dieciocho, o más días después, pero esto no es una crisis económica o una recesión: esto tiene toda la pinta de ser más grave que lo del veintinueve. El dinero no es, nunca puede ser, infinito, además, es cobarde como todo el mundo sabe y se están empezando a tapar agujeros muy grandes pero ¿y los agujeros que tienen que llegar? Porque esto es una bola de nieve que va arrastrando a más nieve por el camino. Lo que está ocurriendo económicamente no ha hecho más que empezar, aunque ahora se esté intentando poner parches a las ruedas para que sigan aguantando la marcha y, si es posible, la velocidad. Esto solo es una de las consecuencias de las políticas liberales: casi nadie sabe cómo se permitió que empezara, luego el agua se escapa del caldero por la enorme cantidad de agujeros que tiene y, al final, los ahorros del pueblo se han ido al garete y solo unos cuantos se han lucrado. ¿Con la nacionalización de la Banca –algo de lo que FA lleva hablando desde siempre- hubiera podido ocurrir esto? ¿De qué sirve que los Bancos Centrales inyecten dinero si no es para tapar algún agujero?. Y lo que va a venir detrás, ¿quién lo tapa? ¿Más dinero? ¿De dónde? ¿Inflación a tope? ¿Billetes de un millón de dólares? ¿Qué está pasando? La respuesta es muy sencilla: liberalismo incontrolado. Ya continuaré porque hoy me estoy enfadando. Para terminar hay que decir que, después de la Banca, vienen los Seguros, ¿entendido? Solo nos van a quedar, a este paso, productivamente hablando, las auténticas empresas y la tierra. Y, estas dos, deben ser solo para los que la trabajan.