CONVENCER CON UNAMUNO

Febrero 6, 2010 por xaviercomas

Un tributo completo y necesario al pensador vasco  , que revisa con nuevos ojos su faceta intelectual, a partir sobre todo de sus cartas.

Miquel Escudero.

Un matrimonio francés, Colette y Jean-Claude Rabaté, ha escrito en español la biografía más detallada que se haya hecho nunca de Miguel de Unamuno. Por fortuna, dicen ellos, toda biografía es incompleta; depende de la perspectiva con que se enfoque. En esta aventura “mezcla de rompecabezas y de investigación policíaca” han recurrido principalmente a sus cartas; llego a escribir unas 20.000, cinco veces más que artículos. Este excelente trabajo, ilustrado con 50 fotos, elude desdoblarse en consideraciones personales. Ofrezcamos algunas esencias del pensador vasco, un gran desconocido a pesar de su extraña vigencia. De niño conoció a Concha Lizárraga, con la que se casaria años después, siempre la adoró y logro su aspiración suprema de ser padre de una numerosa prole. Tuvo Unamuno un profundo sentido de la dignidad y del amor familiar, refiriéndose a su hijo Fernando escribió: “Creo haberle transmitido algo de este ardor por todo lo puro y desinteresado que me ha consumido toda la vida. No sera un vividor, no sera un cazador de dotes, no será un adulador de poderosos “.

A Unamuno lo distinguía su honda vocación pedagógica. Era además de poeta y ensayista, un buen profesor que mereció el cariño de sus estudiantes.  Los incitaba a no tener ansía por las notas, sino un espíritu abierto con “sed de verdad y anhelo de saber para la vida”.

 Ejerciente implacable de la libertad de conciencia, combatió la apatía juvenil: “No es una falta pensar de otro modo que como piensan los demás es vergonzosa cobardía callar por falsos respetos, mal entendidos”.

Con arraigado sentimiento de la injusticia, decía que no hay cosa más repugnante que explotar la ignorancia ajena. Despertó grandes inquinas, políticos eclesiásticos lograron su destitución como rector de Salamanca.

En 1919, cinco años después, unos tipos irrumpieron en su clase y destrozaron el mobiliario, los alumnos salieron corriendo, él se quedó impertérrito y erguido.

Este valeroso escritor liberal era  capaz de remordimiento y de rectificar. A propósito de Ferrer i Guàrdia confesó en un artículo: “No quise enterarme de si a Ferrer, aquel Ferrer cuya obra tanto me repugnaba  y sigue repugnándome, se le condenó injusta e ilegalmente por no habérsele condenado antes, en otro proceso”. Militó tres años en el PSOE, pero le parecía un necio quien “Profesa integras todas las doctrinas de un partido, secta o escuela y rechaza todas las demás”.

Se enfrentó al dictador Primo de Rivera, fue desterrado a Fuerteventura durante medio año.  Se evadió cuando ya  tenía el indulto y se instalo en Francia. Seis años llenos de privaciones y sin su familia.

Abogó por una república civil, “porque el militarismo es la mayor plaga del siglo XIX”, laica, “que no quiere decir irreligiosa”, social, “contra la plutocracia que no tiene conciencia”.

El apasionado y veraz Miguel de Unamuno pedía huir del “paganismo patriotero castrense y  de la superstición fetichista de la bandera”. Se manifestó contra los hunos y los hotros, “machos con serrín en la mollera y pus en el corazón”.

Previó sobre España una epidemia de locura. En 1936 Oxford le nombro Doctor Honoris Causa y estuvo en un tris de ganar el Premio Nobel, no lo obtuvo por razones políticas. En julio vio el golpe como un mal menor, pero ya en agosto dijo “como siempre me enfrentaré con los vencedores”.

En octubre, clamó en el Paraninfo de Salamanca contra el: “¡Viva la muerte! Del general Millán Astray:” ¡Venceréis, pero no convenceréis! “.

Retenido en su casa, murió el 31 de diciembre, tergiversado y yo añado lleno de pena por España.

JULIÁN BESTEIRO FERNÁNDEZ (Madrid, 1870-Carmona, Sevilla, 1940)

Enero 23, 2010 por xaviercomas

El presidente de la UGT y del partido hasta 1931 fue Julián Besteiro, el tercero de los socialistas más influyentes. Profesor de filosofía, pese a ser teoricamente marxista, era seguidor del revisionista alemán Kautsky y un moderado en lo referente a la política de partido. Aunque había apoyado la colaboración socialista con el general Primo de Rivera, era contrario a la idea de que los socialistas participaran en el Gobierno. Por consiguiente, no tardó en dimitir de la presidencia del partido y del sindicato.

Besteiro era humano, cordial, inteligente y culto, pero reservado; nadie le tuteaba.

En las elecciones generales de 1931, de los catorce diputados gubernamentales elegidos en Madrid, la mitad son socialistas, entre ellos Besteiro, Largo Caballero, Saborit y Trifón Gómez.

Julián Besteiro será elegido presidente de las Constituyentes por la casi totalidad de los diputados. Besteiro sabrá cumplir con las obligaciones de su cargo, en medio de las pasiones que agitan el encrespado mar del salón de sesiones.

Firmó la nueva Constitución el 9 de diciembre de 1931 como presidente de las Cortes.

Quizás el error de la nueva Constitución fue su excesiva ideologización, estaba llena de frases emotivas y no representaba a la España plural. Vamos a intentar hacer una semblanza de la biografía de Julián Besteiro.

Julián Besteiro Fernández (Madrid, 1870-Carmona, Sevilla, 1940)

Hijo de un comerciante de ultramarinos de origen gallego, se educó en la Institución Libre de Enseñanza, donde la influencia directa de Giner de los Ríos dejó huella inconfundible en la personalidad de Besteiro.

Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid con excelentes notas. En 1895 y 1896 amplió estudios en la Sorbona y posteriormente en Berlín, Munich y Leipzig, logrando un dominio perfecto del alemán. Ya en 1897 ganó la cátedra de Psicología, Lógica y Ética del Instituto de Orense, pasando en 1900 al de Toledo.

En estos años tradujo libros del francés y del inglés para completar sus ingresos.

En 1911 ganó la cátedra de Lógica de la Universidad de Madrid, en cuya facultad de Filosofía y Letras fue maestro de varias generaciones.

Comenzó su carrera política en las filas republicanas, pero ya en 1912, tras un viaje por Europa, se sentía socialista. Su actividad contra la guerra de Marruecos, le llevó a la cárcel por una breve temporada. Allí conoció a Andrés Saborit, a través del cual solicitó y obtuvo el ingreso en el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), tenía 42 años, y al socialismo junto a la enseñanza, dedicaría todas las actividades de su vida.

En 1913 contrajo matrimonio civil con Dolores Cebrián, profesora de ciencias físicas, que sería la compañera constante de su vida.

En 1917 Besteiro participó activamente en la preparación de la huelga general, de cuyo comité nacional formaba parte. Tras el aplastamiento de agosto de 1917. Besteiro, junto con los demás componentes del comité, fue juzgado por un tribunal militar y condenado a cadena perpetua, siendo trasladado al penal de Cartagena. No permanecieron allí mucho tiempo porque en las elecciones de febrero de 1918 todos los miembros del comité de huelga fueron elegidos diputados, en medio de una impresionante campaña en pro de su amnistía que el gobierno firmó en mayo de 1918.

En julio de 1931, apenas proclamada la República, Besteiro fue elegido presidente de las Cortes Constituyentes, llevando sus deliberaciones con la neutralidad que era de suponer en su trayectoria de político y docente. En la misma línea se mantuvo al margen de la progresiva radicalización del PSOE que llevó a la revolución de 1934 en Asturias, a la que siempre se opuso en el interior del partido. Sobre este tema Prieto dijo en el exilio de México: “Me declaro culpable ante mi conciencia, ante el Partido Socialista y ante España entera de mi participación en aquel movimiento revolucionario(…). Estoy exento de responsabilidad en la génesis de aquel movimiento, pero la tengo en su preparación y desarrollo…”

Al estallar la guerra civil volvió al Ayuntamiento madrileño como presidente de un comité de Reforma, Reconstrucción y Saneamiento de un Madrid machacado por las bombas nacionalistas. Discrepó abiertamente de los sucesivos gobiernos republicanos y se mostró contrario a la preponderancia de los comunistas y partidario siempre de intentar una paz negociada.

En mayo de 1937 Azaña, presidente de la República, le designó embajador en la coronación de Jorge VI de Inglaterra, con la misión específica de sondear los medios internacionales con vistas a una paz negociada. Para ello se entrevistó con Eden y Blum en gestiones tan honestas como nulas de resultados concretos.

En los más difíciles momentos del cerco de Madrid se negó a abandonar la ciudad, que en las elecciones de febrero de 1936 le habían elegido diputado por más de 224.000 votos, rechazando repetidas veces trasladarse a Valencia o aceptar alguna de las embajadas que le fueron ofrecidas en diversas ocasiones.

Ya desde agosto de 1938 pareció Besteiro propicio a aceptar responsabilidades políticas que llevaran al fin de la guerra civil. Por ello no dudó en sumarse a la criticada iniciativa del coronel Casado y formó parte del consejo que, el 6 de marzo de 1939, dió un golpe de Estado contra la tambaleante legalidad republicana e inició unas pretendidas negociaciones con Franco.

El 28 de Marzo de 1939, Besteiro, en calidad de consejero de Asuntos Exteriores de la Junta de Defensa, fue detenido en los sótanos del actual Ministerio de Hacienda, sede de la junta “casadista”.

Juzgado el 8 de julio de ese año por un consejo de guerra, fue condenado a treinta años de prisión.

Trasladado a Carmona, murió enfermo a causa de una septicemia mal diagnosticada.

Extraido de la Guerra Civil Española

Hugh Thomas

Ediciones Urbión S.A.

 

 

EVA DUARTE DE PERÓN Y ESPAÑA

Diciembre 28, 2009 por xaviercomas

Eva Perón

Cuando Eva Perón falleció a los 33 años, en la radio se anunció: “¡Nuestra líder espiritual ha muerto!”. Paladín de los “descamisados” de Argentina, superó en popularidad a su marido, el presidente Juan Domingo Perón. María

Eva Duarte de Perón, Evita, nació el 7 de Mayo de 1919 en Los Toldos (Provincia de Buenos Aires). Evita, hija ilegítima de una cocinera, se convirtió en la amante del coronel Perón cuando era adolescente, siendo cantante y actriz radiofónica.

Cuando en 1945 detuvieron a Perón, la “señorita radio” movilizó a los sindicatos para que lo liberaran; una vez libre, se casó con él. Participó en ese año y el siguiente en la campaña presidencial de su marido, ganándose la adulación de las masas, a los que ella llamó “descamisados”.Y cuando un año más tarde accedió a la presidencia, ella se convirtió en una poderosa líder a su lado.

A pesar de que nunca tuvo un puesto oficial en el gobierno, Evita actuó de facto como Ministro de Salud y Trabajo, premiando generosamente a los trabajadores a través del aumento de sus salarios, quienes respondieron con el apoyo político a Perón. Luego de eliminar los subsidios a la tradicional Sociedad de Beneficencia, ganándose gran cantidad de enemigos en la elite tradicional, la reemplazó con la Fundación Eva Perón, la cual fue sostenida por uniones “voluntarios” y contribuciones más aportes de la lotería nacional y otros fondos. Estos recursos fueron utilizados para establecer cientos de hospitales, escuelas, orfanatos, casas para personas de edad y otras instituciones de caridad. Evita fue gran responsable del voto femenino y formó el Partido Feminista Peronista en 1949. También introdujo la compulsiva educación religiosa en todas las escuelas argentinas. En 1951, a pesar de padecer de cáncer, fue nominada para la vicepresidencia, pero el ejército la forzó a renunciar a tal candidatura. Esto fue un punto que marcó su declive político.

Falleció en el año 1952. Aunque su vida fue corta, impulsó toda una serie de transformaciones sociales.

ARGENTINA, EVITA Y ESPAÑA 

Perón presentaba la ayuda a España como un ejemplo de política exterior independiente y como un desafío al boicot de Occidente al gobierno de Franco. Sin embargo, dicha ayuda no habría sido totalmente contraria a los objetivos de las potencias occidentales respecto de España. (3) 
    En la mencionada situación crítica para el gobierno de Franco, luego de haberse producido la elección de Perón para la presidencia argentina, el gobierno saliente -con la anuencia del presidente electo- ofreció a España un crédito de 30 millones de pesos para la compra de cereales argentinos, prenunciando la política futura hacia dicho país. El acuerdo fue firmado el 30 de abril de 1946, pero, en demostración de que el tema era delicado ante la comunidad internacional, se decidió no hacer público el texto del acuerdo ni los términos del crédito.   
    Ya en las ceremonias de asunción del mando, Perón anunció al almirante Moreno, jefe de la delegación española que asistió a las mismas, que proporcionaría ayuda a España, e informó de la posibilidad de un acuerdo económico entre ambos países. El Convenio Comercial y de Pagos fue firmado el 30 de octubre de 1946 en Buenos Aires y ampliamente publicitado. La Argentina concedía a España un crédito rotativo anual de 350 millones de pesos por tres años, con opción a renovarlo por otros dos años. El interés sería de 2,75%. También le era otorgado a España un préstamo de 400 millones de pesos, a ser devuelto en 25 años, que debía ser utilizado para el pago a la Argentina de las importaciones realizadas por España entre 1942 y 1946, una deuda que alcanzaba 225,5 millones de pesos.   
    Respecto de la venta de cereales, el acuerdo aseguraba a España por lo menos 400.000 toneladas de trigo en 1947 y otras 300.000 en 1948, siempre que el excedente de las exportaciones de trigo argentino no estuviera por debajo de 2, 6 millones de toneladas. Si fuera así, la Argentina se comprometía a vender a España al menos 15% del mismo en 1947 y 12% en 1948. Condiciones semejantes se acordaban para el período 1949-1950. Asimismo, se convenía la venta de 120.000 toneladas de maíz en 1947 y otras 100.000 al año siguiente. Hasta 1951, España podría importar también carne, aceite comestible, legumbres y otros productos.  
Las estipulaciones del acuerdo -entre ellas el porcentaje de interés- eran favorables para España. El tratado tenía también una intencionalidad política, dado que se firmó poco antes de la sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas que debía tratar la “cuestión española” y la propuesta de aplicar sanciones a España. Por ello, el acuerdo fue recibido en España con verdadero entusiasmo. Los gobiernos occidentales aparentemente fueron clementes con el mismo, a pesar de que alentaba al gobierno de Franco, del cual intentaban separarse en el discurso. Por ejemplo, un documento del Foreign Office señalaba que si se estableciera un nuevo gobierno español que no mantuviera buenas relaciones con el gobierno de Perón, el primero se vería obligado a pedir la ayuda de Gran Bretaña o Estados Unidos. En ese caso, como los británicos no podían proveer víveres a España, la obligación habría recaído en Estados Unidos y esto habría aumentado su influencia en España, lo que no era deseable para Gran Bretaña.   
Con todo, el acontecimiento quizá más importante en las relaciones argentino-españolas en la época del gobierno peronista fue el viaje realizado por Eva Perón a España. Ella era el símbolo de los barcos cargados de cereales que llegaban de la Argentina a los puertos españoles y representaba a uno de los pocos países amigos, por lo cual fue recibida con toda pompa. Su visita además sirvió a Franco para realizar una activa propaganda en favor de su régimen y también para desviar por un tiempo la atención interna de la situación económica crítica y del aislamiento internacional.  
    No obstante, la intención inicial de Eva Perón de visitar España terminó convirtiéndose en un viaje por Europa, que incluyó el Vaticano, Italia, Francia, Suiza y Portugal. Según testimonio del propio embajador español, esto se hizo para matizar el exclusivo viaje a España que no era del agrado de la cancillería argentina. España fue, sin embargo, el primer punto de escala en la gira y, al contrario de lo que ocurrió en la Argentina, la prensa española no mencionó los demás países que Evita visitaría hasta que la primera dama dejó el territorio español.  

España, fue la primera escala de su viaje, cuando era gobernada por el dictador Francisco Franco. Estuvo en Villa Cisneros, Madrid, Toledo, Segovia, Galicia, Sevilla, Granada y Barcelona. Hay decenas de testimonios sobre el desagrado de Evita acerca del modo que se trataba a los obreros y a las personas humildes en España. Mantuvo una situación tirante con la esposa de Franco, Carmen Polo, debido a su intento de mostrarle el Madrid histórico de los Austrias y los Borbones en lugar de los hospitales públicos y los barrios obreros («barrios de chabolas»); Eva Perón. Anécdotas, Documentos sobre Eva Perón. También se dice que utilizó su diplomacia e influencia con Franco para obtener el perdón de la militante comunista Juana Doña.

De regreso en la Argentina, contaría:

A la mujer de Franco no le gustaban los obreros, y cada vez que podía los tildaba de “rojos” porque habían participado en la guerra civil. Yo me aguanté un par de veces hasta que no pude más, y le dije que su marido no era un gobernante por los votos del pueblo sino por imposición de una victoria. A la gorda no le gustó nada.

LOS SITIOS DE GIRONA publicado en Diari de Girona el 11/12/09

Diciembre 18, 2009 por xaviercomas

  

JORDI VILAMITJANA“Horrorosa fue la mañana de ayer. Asestadas todas las piezas de las baterías antiguas, una batería enterrada á la izquierda de Santa Eugenia delante el ángulo derecho de San Francisco, otra en la choza de la barca del Ter, los fuertes del Calvario, Cabildo y Ciudad y dos cañones mas en la torre derruida de San Juan, despedían contra todas las brechas y edificios un diluvio de balas y granadas. Por la tarde no fue tan desecho el furor del enemigo, aunque no podíamos sin embargo correr seguros y sin riesgo por las calles y murallas. Endurecidos los corazones con tantas pruebas sean en sus menesteres y ardor, arrestados á poner sus pechos en donde esté el mayor empeño. “(Diario de Gerona, de 10 de diciembre de 1809).
Esta fue la última crónica que apareció de la guerra del Francés en el Diario de Gerona, que con clara vocación propagandística redactaron los canónigos Vicente Giménez y Martí Matute entre el 20 de julio de 1808 y el 10 de diciembre de 1809. A las 7 de la tarde de ese mismo día los defensores de Girona firmaron el acto de capitulación ante los generales de Napoleón.
Hoy hace 200 años que finalizó aquella pesadilla. La resistencia de Girona y los gerundenses llegó a la heroicidad y al sacrificio supremo. Girona había tenido 11.500 habitantes, que al final del asedio sólo eran 5.000. Girona tuvo 9.476 defensores y defensoras: 4.978 fueron bajas. El ejército francés disparó 51.000 balas, 9.310 bombas y 3.798 granadas. (Fuente: Josep Maria Pla Dalmau, Girona en el transcurso del tiempo.) Estaban convencidos de nuestros antepasados más humildes que sus hazañas eran inmortales; que su muerte, su sacrificio los llevaba al cielo que tantos dedos con campanas de tantas iglesias de Girona los señalaban permanentemente; que tanto sufrimiento se hacía por la gloria de la ciudad.
Ignoro si los políticos que gobiernan hoy Girona suelen pensar más atrás de 1979 y si suelen pensar en los gerundenses y gerundenses anónimos que dieron la vida por la ciudad. Lo que sí sé es que hoy tocaba hacer algo, algún homenaje (humilde y popular) a los muertos y vencidos en aquel terrible asedio. Para la verdadera historia de Girona, quede escrito en el débito de la alcaldesa y sus acólitos este olvido imperdonable.

JORDI BOHIGAS MAYNEGREHoy hace doscientos años que la ciudad de Girona capituló, dignamente, con los franceses que tenían sitiada la ciudad. Con la rendición pensaban salvar la vida y la integridad de los pocos cientos de ciudadanos hambrientos que quedaban, después de una resistencia que hay que calificar, en honor a la verdad y entre todos los adjetivos que se quieran, de heroica. Ese domingo también apareció el último número del Diario de Gerona, después de 344 números ininterrumpidos, y que todavía ignoraba las importantes decisiones que debían tomar durante el día. Tradicionalmente se ha visto en la renuncia, por enfermedad, del general Álvarez de Castro en la dirección de la defensa gerundense, la desaparición del obstáculo que permitiría el alto el fuego y el inicio de los parlamentos, una pieza más de la mitificación del personaje. Pero la realidad era que había argumentos de peso que justificaban, sobradamente, la decisión de capitular, y es que la situación de la ciudad era realmente crítica: durante los primeros días de diciembre se habían perdido los reductos de la Ciudad, el Calvario y Cabildo, la esperanza de una liberación exterior en un breve periodo de tiempo se había desvanecido y la misma noche del 9 se descubrió un intento de evasión de la tropa que podía haber dejado la ciudad indefensa y expuesta al enemigo. La resistencia, por tanto, no se podía alargar mucho más y la caída de Álvarez, en el momento final, fue coincidencia. Por otra parte, había sectores de la población que estaban dispuestos a disputarse la ciudad calle por calle y casa por casa, tal como se preocupaba de recordarlo el Diario hasta el último número: “Un solo objeto tiene preferencia indudable sobre todo y es, rechazar los ataques de los enemigos que están empeñados en privarnos de la existencia. “” Endurecidos los corazones con tantas pruebas sean en sus menesteres y ardor, arrestados á poner sus pechos en donde esté el mayor empeño “son frases que podemos leer en este último número. En la delicada situación defensiva de la ciudad había que añadir la realidad humana y material: casi un centenar de personas, según diversas fuentes, morían diariamente de hambre, heridas y enfermedades diversas, ya que muchos tenían la casa inhabitable y los hospitales colapsados: Casero más que morada de vivos, lo era de esqueletos, y calaveras andantes, los soldados pocos que podían estar de pie, necesitaban el apoyo de su fusil “, explica uno de los testigos, el abogado N. Oller en unas memorias todavía parcialmente inéditas. La imagen que ofrecía la ciudad durante el mes de diciembre era dantesca y no hace falta insistir en ello debido a los múltiples testigos que dieron fe.
Qué mejor manera de recordar el bicentenario de los sitios de Girona, ante los silencios institucionales, que ofreciéndonos el testimonio vital de aquel primer Diario de Gerona que escribieron dos canónigos de la ciudad? Han sido 186 días, casi 31 semanas, tantos como días duró el último asedio napoleónico, durante los cuales el actual Diari de Girona nos ha ido obsequiando, día por día, con las cuatro páginas de que se componía el viejo Diario de los asedios. Debemos felicitar, por ello, el amigo Jordi Pericot y Dilmé por la labor desinteresada y oportuna de reunir todos los números que componían la serie, a partir de las dos colecciones importantes que existen, custodiadas en el Archivo Diocesano y el Municipal de la Ciudad. Debemos felicitar también el Diari de Girona por la labor de divulgación del Diario, ofreciendo sus páginas, sumándose así a la iniciativa del Archivo de la Ciudad de digitalizarlo y hacerlo asequible por Internet (http:/ / www.girona.cat/ SGDAP / esp / premsa.php # pandora). No son pocos los gerundenses que me consta que se han interesado por la historia de la guerra del Francés y de Girona a partir de coleccionar sus recortes. Y es que los ejemplares del Diario de Gerona son, aún hoy, una fuente documental de primera magnitud para conocer, no sólo la historia de los sitios, sino la de la guerra napoleónica durante el período. Y no porque no seamos plenamente conscientes de las limitaciones de esta fuente, del sesgo ideológico y parcial que presentan los números y la selección de las noticias que ofrecen; sesgo que, por otra parte, se explica por la verdadera finalidad del diario que , más que informar a la población de la situación de la guerra y hacer de boletín gubernamental, su función principal era sobre todo la de conservar, sino elevar la moral de la resistencia y mantener la cohesión social con el alto mando. Conscientes de este sesgo, pues, los materiales que contenía el Diario eran de naturaleza muy diversa índole, tal como hemos podido captar: desde llamadas y refranes populares patrióticos hasta los bandos de la Junta, pasando por comunicados de guerra escritos por los generales españoles , descripciones de acciones bélicas, fragmentos de correspondencia francesa, etc., algunas de ellas expuestas en clave de humor, como la carta que el flamante nuevo emperador de Haití Jaume I (Jacques Dessalines) envió a su “homólogo “francés y que se reprodujo el 23 de agosto. Y es que el Diario no dejaba de ser una manifestación más del carácter de “guerra total” que revistió la lucha contra Napoleón, que iba mucho más allá de las guerras tradicionales entre las monarquías del antiguo régimen, y donde la ideología tenía un peso importante, tal como se ha puesto de manifiesto en las conclusiones del último Congreso de Historia de Girona, Guerra y poder en tierras de frontera (1792-1823), organizado por el Institut d’Estudis Gironins, la Universidad de Girona Ayuntamiento; “guerra total”, también, por el impacto que tuvo sobre la población civil. Todavía no se saben con claridad las consecuencias demográficas que tuvieron por Girona los sitios, pero las cifras rondan los quince mil muertos, contando la guarnición y la población. Gracias a recientes investigaciones, se puede afirmar que los sitios de Girona tuvieron un impacto bastante más allá de las murallas y que, por ejemplo, poblaciones como Santa Coloma de Farners vieron reducida su población a la mitad. Pero la guerra napoleónica también tuvo otras consecuencias políticas: el último número del Diario también anunciaba, en nota a pie de página, el acontecimiento que marcaría el inicio de una nueva era, y cambiaría la historia de España: “El gobierno trabaja actualmente en preparar la convocación de cortes para hacer mejoras en la monarquía. Nosotros estamos muy lejos de querer prevenir sus determinaciones “.
Como hemos dicho, los gerundenses que el día 10 leyeron el último ejemplar del Diario no pudieron informar del inicio de los parlamentos que acabaron con la capitulación. El borrador se firmó en la ciudad a las 7 de la tarde, en medio de una gran expectación y desconcierto entre la población. Por parte francesa, el firmaron el general Rey, jefe del Estado Mayor francés, en nombre del mariscal Augereau, por parte de la guarnición, los militares Julián de Bolívar, Isidro de la Mata, Blas de Fournàs, José de la Iglesia , Guillermo Minali y Guillermo Nash. El modelo que se siguió, en un comienzo, fue el mismo que se rubricó ante el duque de Noailles, casi un siglo antes, durante la guerra de Sucesión. Ahora bien, a diferencia de aquel, que duró solo un mes, este había durado septiembre El porqué Girona resistió tanto a los napoleónicos, o porque la ciudad no capituló mucho antes, cuando el código de conducta militar permitía hacerlo son preguntas que apenas ahora se están empezando a responder. Intentar, pues, juzgar la supuesta “obstinación” de sus defensores es, cuando menos, imprudente.
En un aniversario tan señalado como hoy, tenemos que lamentar que ningún acto oficial recuerde la memoria de las víctimas y los defensores de Girona. Señal de que la ciudad ha pasado página, definitivamente, el lastre de la memoria de los sitios? Quizás sí, pero no será a ningún precio. Por lo menos nos quedará este sencillo homenaje ofrecido por el digno sucesor en el nombre del Diario de Gerona

EL SUEÑO DE LOS DEMÓCRATAS Editorial de “cafè amb llet”

Diciembre 12, 2009 por xaviercomas

“Hemos de estar preparados para unirnos con el demócrata que piensa diferente a nosotros y preparados para rechazar al parásito que se esconde detrás de nuestras ideas”

 

http://www.cafeambllet.com/press/?p=7240

El sueño de los demócratas

26/11/2009 | Categorías: Portada

Reinterpretación necesaria de las palabras de Martin Luther King Jr..

Haciendo uso del magnífico derecho de libertad de expresión que tanto ha costado ganar, me dirijo a mis conciudadanos para hablar de nuestra sociedad.
Hace treinta años este país hizo un cambio inmenso. Este nuestro país dejó atrás largos años de oscuridad, tiranía e injusticia para entrar en una democracia que aportó valores enormes y libertades hasta entonces imposibles. Hace treinta años, con la llegada de la democracia, una generación entera sintió la esperanza y la confianza en un futuro mejor. Llegó como un amanecer de alegría después de una larga noche de cautiverio.
Pero treinta años después constatamos con tristeza y preocupación que aquella bocanada de aire fresco se ha enrracedido. Treinta años después vemos como la democracia que nos trajo justicia y libertades ha caído en un descrédito inmenso. Treinta años después vemos con asco que una pequeña parte de la sociedad se ha aprovechado de la democracia de nuestros padres para cometer las mismas injusticias que mancharon los largos años de dictadura y represión.

Por eso hoy, es momento de afrontar esta situación dolorosa. Detrás de la palabra democracia viven palabras como igualdad, justicia y transparencia. Los que hace treinta años nos ilusionamos por la llegada de la democracia y los que hoy vemos como se tambalea, tenemos el derecho y la obligación de reclamar que las garantías democráticas se vuelvan a cumplir.
Hoy es obvio que la democracia de nuestros padres se ha ido alejando de los valores que los demócratas defendemos. Nuestros políticos, representantes del pueblo soberano, en vez de luchar para ampliar el imperio de la igualdad, la justicia y la transparencia han montado un sistema corrupto, ineficaz y muy poco transparente. Pero los ciudadanos que creemos en la democracia y sus valores nos negamos a creer que es la democracia la que ha fallado. Lo que ha fallado son las personas que la sombra de la democracia han hecho lo mismo que hacían los dictadores que treinta años nuestros padres echaron. Hoy, pues, los demócratas debemos reclamar que nos sea devuelta nuestra democracia, la democracia de la igualdad, la justicia y la transparencia.
Hoy los demócratas tenemos que dejar claro que nuestras reinvindicaciones son urgentes. No es tiempo de enfriar, tranquilizar y dejar pasar el tiempo hasta que escampe. Ahora es el momento de dar un paso más como lo que hicieron nuestros padres hace treinta años y hacer que la democracia recobre su prestigio. Ahora es el momento de dar un nuevo aire a la democracia y protegerla de aquellos que se aprovechan de ella y los que dicen que no funciona. Repetimos: lo que no funciona no es la democracia sino los que se aprovechan de ella.

Sería terrible que nuestro país no viera la urgencia de este cambio. Esta etapa de enfermedad en la que vemos como la democracia se le ha enganchado un parásito debe tener un final. Por eso, hoy, en días de profundo desánimo ante la acción de los que dicen que son nuestros representados, hemos de declarar el principio de un nuevo tiempo, de una democracia renovada. Si todo quedara en un clamor popular más, en una queja más, el futuro nos deparará sorpresas muy desagradables. Países más ricos, más grandes y con más educación que el nuestro han quedado sepultados por la corrupción y la injusticia y hoy, sus ciudadanos no tienen hospitales a los que llevar a sus hijos ni escuelas donde educarlos ni esperanza que ofrecer.

Si ahora no somos capaces de salvar la democracia que dio tanta esperanza hace treinta años, la que acoge las ideas de justicia, igualdad ante la ley y transparencia, nos estaremos condenando como sociedad y estamos condenando el futuro de nuestros hijos. Si no defendemos nuestra democracia ahora, aparecerán los populistas, los salvapatrias y los iluminados y nos dirán: “¿Veis? Su democracia no funciona “y miles de personas heridas por la injusticia seguirán estos falsos profetas que nos llevarían de inmediato a la oscuridad que ya dejamos atrás hace treinta años. Debemos actuar rápidamente para separar de la democracia a aquellos que se están aprovechando de ella.

Pero hay algo que debemos tener bien clara los que todavía creemos en la democracia: sólo podremos salvarla si no caemos en los múltiples trampas que nos esperan. Debemos estar preparados a unirnos al demócrata que piensa diferente que nosotros y debemos estar preparados para rechazar al parásito que se esconde bajo nuestras ideas. No debemos permitir que las viejas categorías nos desvíen del verdadero objetivo que es conseguir una democracia más fresca y fuerte. Una vez lo hayamos conseguido sí que podremos, sobre esta base, discutir nuestras ideas. Mirad a vuestro lado: encontraréis votantes de todas las siglas políticas dispuestos a dar un paso más. La belleza de nuestra demanda radica en que está por encima de las ideas y se sitúa en el plano de la Justicia. Sólo podremos discutir los caminos del futuro sobre una democracia sana y transparente.

Hay algunos que ante las demandas de ‘más democracia’ preguntan “¿Cuándo estaréis satisfechos?” Nunca estaremos satisfechos mientras ayuntamientos como el de Lloret tarden un año en responder a las preguntas de un grupo político opositor. Nunca estaremos satisfechos mientras los ciudadanos no puedan decidir donde se gastan cada uno de los euros que son suyos. Nunca estaremos satisfechos mientras en Blanes, un alcalde como Josep Trias, llame a la policía para echar del pleno a un ciudadano que le pide explicaciones. Nunca estaremos satisfechos mientras los políticos no se rindan al escrutinio constante de los ciudadanos. No, no estamos satisfechos de la absoluta falta de transparencia en todas y cada una de las administraciones que trabajan con nuestro dinero y que cada día ensucian más el nombre de la democracia.

Muchos de los que leen estas líneas tienen problemas para pagar el alquiler o la hipoteca. Muchos ven como la ropa de sus hijos se rompe y no tienen dinero para comprar nueva. Muchos tienen empresas pequeñas sobre las que cae todo el rigor impositivo mientras ven como sus representados desvían ese dinero en los bolsillos de sus amigos. Ciertamente es un panorama desolador y desalentador. Pero justamente en momentos así, cuando la injusticia es tanta, es necesaria la acción de los oprimidos por la desigualdad y la falta de respeto institucional.

A partir de hoy, las personas que creemos en la democracia debemos empezar una batalla que, aunque parece perdida, muchos soñamos que aún se puede ganar. Un sueño profundamente arraigado en valores que hace treinta años iluminaron a nuestros padres y que los sacaron de la oscuridad y la opresión. Un sueño que aún está vivo.

Los demócratas soñamos que un día nuestro país se regirá por los principios básicos del gobierno del pueblo: la justicia, la igualdad de oportunidades y la transparencia.

Los demócratas sueñan que los partidos políticos serán herramientas construidas por todos y que dejen de ser aparatos de chupar poder. Partidos donde todos puedan participar y que todos, incluso los de dentro, puedan criticar.

Los demócratas soñamos que los ayuntamientos, donde hoy reina una impunidad casi absoluta, donde se hacen todo tipo de cosas para eludir la ley, donde los amigos de los gobernantes tienen la vida asegurada, sean lugares donde el interés ciudadano sea la máxima preocupación y que verdaderamente sean ‘ la casa del pueblo ‘.

Los demócratas soñamos con un sistema donde un alcalde no pueda ir a trabajar a la principal constructora del pueblo 4 días después de dejar el cargo.

Los demócratas sueñan con un país donde los dos principales partidos políticos no se cubran los trapos sucios como hacen ahora, demostrando la desvergüenza más absoluta.

Los demócratas soñamos con un país donde el Síndico de Cuentas haga un informe de irregularidades y los políticos las investiguen en lugar de guardarlas en un cajón.

Los demócratas soñamos con un país donde los medios de comunicación no sean correas de transmisión de los intereses de los políticos y que la publicidad institucional de ayuntamientos, Diputaciones y Generalitat sea una manera de premiar a los que callan ante sus manipulaciones.

Los demócratas soñamos que los políticos respeten las reglas del juego de la misma manera que las respetan los ciudadanos.

Los demócratas soñamos con un sistema judicial que no haga distinciones entre pobres y ricos y entre políticos y pueblo, tal y como ocurre ahora, donde los políticos son juzgados por amigos, los ricos eluden la prisión y los delitos de todos prescriben. Soñamos con un país donde los políticos no enarbolen la ‘presunción de inocencia’ como herramienta de retrasar los juicios para finalmente basar su defensa en la ‘prescripción de los delitos’

Los demócratas sueñan con que los políticos no utilicen la ley como escudo de actividades que pueden no ser ilegales pero son manifiestamente inmorales.

Los demócratas, los verdaderos demócratas, soñamos con un día en que todos, independientemente de nuestras ideas, nos alegremos porque han pillado un político robando. Soñamos con que la defensa del ladrón no sea, como descaradamente hacen hoy todos los partidos “Tú robas más”.

Los demócratas soñamos que un día, en un ayuntamiento de Valencia, Madrid o Barcelona, políticos del PP y el PSOE, o de cualquier otro partido, se unan para denunciar a otro por sus malas acciones, independientemente del partido al que pertenezca el ladrón .

Con esos sueños que tenemos que hacer realidad, los demócratas de verdad nos levantaremos a partir de hoy con la convicción de que se acerca el momento en que los ciudadanos dispondrán de lo que es suyo. Con la convicción de que en nuestro país tiene sentido invertir en nuevas ideas, tiene sentido formarse para ser mejor persona y mejor profesional. Un país donde las personas con ideas y ganas puedan llevar a cabo sus sueños sin tener que ‘pasar por el tubo’ de una administración corrupta donde cuentan más los amiguismos que los méritos.

Con estos sueños a punto de convertirse en realidad, los demócratas tenemos que sobreponernos al terrible espectáculo de degradación política, económica y social a la que nos aboca el sistema actual. Con este sueño tenemos que ponernos en marcha. Durante los últimos diez mil años de historia no ha habido otra manera de avanzar que trabajando por los sueños. Ahora, los hijos de los que hace treinta años soñaron con la democracia hemos limpiar este sueño y hacerla más grande y luminosa.

LA GUERRA CIVIL HA DESTROZADO MI VIDA

Octubre 20, 2009 por xaviercomas

Sr. D. Rafael G. Arteaga

Distinguido amigo:

Primero la habitual tardanza del correo en los días navideños y la espera de los volúmenes de la obra de ustedes cuyo envío me anunciaba; después de la extraordinaria llegada de mis hijos y de mi nieta y su estadía conmigo algunas semanas quebrando mi habitual soledad, y por último, una caída en depresión y fatiga han retrasado mi respuesta a su amable invitación que hoy me recuerda el cable de Javier de Juan. Perdone por todo ello mi silencio.

Su oferta me golpeaba de continuo en la memoria, pero ésta me traía de continuo a la par las terribles matanzas que la guerra produjo; las terribles crueldades que se realizaron en las dos retaguardias. Ese doble recuerdo, sobre todo el último, me atormentaban cada día. Cada día me herían además las noticias que me llegaban sobre las violencias que ensangrientan a los españoles de hoy. Y cada día me preguntaba si en verdad debíamos de olvidar los crímenes monstruosos que se cometieron durante la guerra civil, ahora en que no era imposible que al cabo estallara otra.

Ni un sólo día he dejado de meditar sobre cuál era mi deber, y al cabo triunfó en mí la idea de que no podíamos ni deberíamos olvidar la guerra civil, disintiendo de algunas anteriores páginas mías invitando a superar su recuerdo.

Ese machaqueo de continuo en mi conciencia sobre el grave problema me ha llevado a escribir un ensayo para La Vanguardia de Barcelona, en la que colaboro con frecuencia; ensayo que titulo “No debemos olvidar la guerra civil”. No creo que  esas páginas puedan servir de colofón a la empresa de ustedes.

La guerra civil ha sido la mayor locura que los españoles hemos cometido en nuestra historia. Arranca de la rebelión de Asturias de 1934 provocada por la estulticia ambiciosa de Largo Caballero. Después de haberme jugado la vida y la de los míos en la embajada de Lisboa, logré permanecer al margen de la guerra gracias a la generosidad de la Universidad de Burdeos, que creó una cátedra para mí. Cuando cayó Largo Caballero fui a Valencia. Allí mandaban los comunistas. Así volví a Burdeos, y allí estuve hasta que ocuparon la ciudad los alemanes.

La guerra civil ha destrozado mi vida. Desde 1934 lejos de mis padres, desde 1940 separado de mis hijos. Los franquistas me robaron todas mis cosas -las tenía magníficas por herencia de mis abuelos-. Llevo 44 años en destierro solitario. Yo no puedo, no puedo olvidar la guerra civil ni recomendar su olvido. En Madrid los rojos me mataron a familiares muy íntimos; en Avila, los blancos, a muy queridos amigos.

No es imposible que la crisis actual de nuestra España pueda llevar a otra, aunque no la deseen los sensatos. Muchas gentes más o menos jóvenes que viven en nuestra patria tal vez desconocen los horrores de la contienda pasada. Lejos de recomendar su olvido, yo les recordaría sus monstruosidades para que no sientan jamás la tentación de reincidir en ella.

Y ustedes no pueden publicar como colofón de su noble empresa mis opiniones y amenazas. Si me engaño, escríbanme.

En todo caso gracias por el honor, la confianza con que me han honrado. Un cordial apretón de manos.

 

CLAUDIO SÁNCHEZ ALBORNOZ

25-ENERO-1980

 

Carta de don Claudio Sánchez Albornoz a don Rafael García Arteaga, director de Ediciones Urbión y publicado en el Libro VI Tomo 11 de La Guerra Civil Española de Hugh Thomas de la misma editorial.

LA HUELGA DE TRANVIAS DE 1951

Septiembre 23, 2009 por xaviercomas

La huelga de tranvías de 1951 fue el primer movimiento de protesta seguido masivamente en Barcelona durante el franquismo. Consistió en un boicot a los tranvías como protesta por el incremento de las tarifas (de 0,50 ptas. a 0,70 pts. el billete ordinario). Una vez conseguida la retirada del aumento, el movimiento derivó en huelga general. De hecho, más allá de las circunstancias concretas que lo motivaron, fue la expresión de un sentimiento de rechazo de la población por la política económica del régimen, que se concretaba en racionamientos, restricciones de electricidad, aumento de precios, disminución de la capacidad adquisitiva de las clases populares, etc.

Reproducimos dos de las diversas octavillas que se repartieron durante la huelga:

Barceloní:

Si ets un bon ciutadà, a partir del día 1 de març i fins que no s’igualin les tarifes de la Companya de Tramvies amb les de la capital d’Espanya (0,40 pessetes segons pots llegir a La Vanguardia del día 28/1/51 pàg. 3, crònica de Madrid):

Trasllada’t a peu a les teves ocupacions habituals.

En el teu propi benefici, i al més ràpidament possible, fes cuatre còpies d’aquesta cadena i envia-les a quatre amics diferents.

Si vols ésser un ciutadà d’honor, fesne vuit més.

Espanya una?

Doncs per a tots igual.

 

Barceloní!

Les autoritas han donat a la Companya de Tramvies tot el seu recolzament. Han col.locat la policia sota el comandament dels explotadors de Barcelona, encarregant-li que reprimeixi amb mà dura la nostra protesta.

Fins aquí podíem arribar!

Ciutadà: prossegueix amb tenacitat el boicot, no pugis al tramvia fins que hi hagi una rebaixa de tarifes.

Fèlix Fanés La vaga de tramvies del 1951

MANUEL AZAÑA. Por que se perdió la Guerra Civil

Agosto 27, 2009 por xaviercomas

“Por rechazo de la insurrección militar, hallándose el Gobierno sin medios coactivos, se produce un levantamiento proletario que no se dirige contra el Gobierno mismo.

Ahora bien, una revolución necesita apoderarse del mando, instalarse en el Gobierno, dirigir el país según sus miras. No lo han hecho. ¿Por qué? ¿Falta de fuerza, de plan político, de hombres con autoridad? ¿Presentimiento de que un golpe de mano sobre el poder, aún victorioso, derrumbaría la resistencia, nos pondría enfrente de todo el mundo y se perdería la guerra? ¿O el cálculo de crear clandestinamente, por abuso de fuerza, sin responsabilidad y bajo la cobertura de Gobiernos inermes, situaciones de hecho, para mantenerlas después e imponerse al Estado cuando quiera salir de su letargo?

De todo habrá. La obra revolucionaria comenzó con un Gobierno republicano que no quería ni podía patrocinarla. Los excesos comenzaron a salir a la luz ante los ojos estupefactos de los ministros.

Recíprocamente al propósito de la revolución, el del Gobierno no podía ser más que adoptarla o reprimirla. Menos aún que adoptarla podía reprimirla.

Es dudoso que contara con fuerzas para ello. Seguro estoy de que las tenía, su ejemplo habría encendido otra guerra civil. Cundía y se tomaba en serio la amenaza de abandonar el frente.

¿Cómo se llama una situación causada por un alzamiento que empieza y no acaba, que infringe todas las leyes y no derriba al Gobierno para sustituirle a él, coronada por un Gobierno que aborrece y condena los acontecimientos y no puede reprimirlos ni impedirlos? Se llama indisciplina, anarquía, desorden.

El orden antiguo pudo ser reemplazado por otro revolucionario. No lo fue. Así no hubo más que impotencia y barullo.”

Manuel Azaña. La velada de Benicarló

Extraido de la Historia de Catalunya de El Periódico.

SUSPENSO EN ECONOMÍA I La Vanguardia

Agosto 25, 2009 por xaviercomas

Editorial de La Vanguardia  23/08/09

 

El inicio del curso se presenta duro y difícil para la economía y el empleo. Es la gran asignatura pendiente que arrastra el presidente Zapatero . Países como Francia, Alemania y Japón han salido ya de la recesión. Pero ese escenario no se vislumbra aún para España. Aquí el peso de la crisis del sector inmobiliario lastra el conjunto de la actividad. Y la política del Gobierno fracasa, hasta ahora, en el impulso de la recuperación.

El presidente no sólo no fue capaz de anticipar la crisis, sino que se equivocó también al valorar la intensidad de esta y, por tanto, también en la adopción de sus primeras medidas para combatirla. Baste citar, por ejemplo, el retorno fiscal de 400 euros a cada contribuyente. Apenas tuvo impacto en el aumento del consumo y comportó un gasto presupuestario enorme. Pero el Gobierno se equivocó fundamentalmente, al inicio de la crisis, en dejar al sector de la construcción en caída libre, sin ninguna medida de soporte, en la convicción de que sería bueno que se ajustase por si mismo y que pagase sus excesos. No valoró que la construcción estaba siendo el único motor que tiraba de la actividad y del empleo y que ello acabaría por hundir el conjunto de la economía. El coste final que ha tenido todo ello es muy superior al que habría tenido haber adoptado en su momento algunas de las medidas de ayuda que solicitó el sector.

Zapatero prometió en su día convocar la mesa nacional de la construcción para consensuar un plan que nunca llegó. En cambio, ha puesto en marcha la construcción de viviendas de protección oficial, cuando lo que sobran en este país son, precisamente , viviendas. En total, un millón que, en muchos casos, hubieran podido reconvertirse en pisos subsidiados. Tampoco ha impulsado un verdadero plan de rehabilitación ni ha incentivado fiscalmente las reformas de pisos, con lo que hubiera podido mantener la actividad del sector y recolocar a muchos de los actuales parados.

La decisión de apostar fuerte por la inversión pública, con un presupuesto millonario, fue muy acertada, en línea con las recomendaciones del G-20. Pero la Administración, tanto la central como la autonómica, ha sido incapaz de desarrollar los proyectos de obra pública necesarios. Hasta junio, la licitación oficial estaba cerca de un 50% por debajo de la del año pasado en las mismas fechas. Igualmente, España puede perder más de 3.000 millones de euros de ayudas de la Unión Europea por el mismo motivo, falta de proyectos. Un ejemplo de ineficacia de la Administración que hace que miles de millones de euros descanse en los bancos mientras hay más de cuatro millones de parados en el país. Lo único que ha funcionado ha sido el Fondo de Inversión Local para financiar pequeñas obras municipales.

SUSPENSO EN ECONOMIA II La Vanguardia

Agosto 25, 2009 por xaviercomas

Editorial de La Vanguardia 23/08/09

 

Zapatero, de entrada, reaccionó bien para afrontar la crisis financiera internacional. Puso a disposición de los bancos y las cajas de este país una cantidad ingente de dinero para ayudarles a afrontar la falta de liquidez. Luego aprobó la constitución del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria para facilitar la recapitalización de entidades y promover fusiones para hacer más eficiente el sector. El error fue no exigir contrapartidas a bancos y cajas para que abrieran el grifo del crédito a la economía, al menos en unos porcentajes mínimos que evitasen la axfisia financiera que sufren familias y empresas sobre todo las pequeñas y medianas, que son las más débiles. En otros países, el cerrojazo crediticio no ha sido tan intenso. Francia ha creado la figura del mediador del crédito para que ninguna empresa solvente vaya a la quiebra por falta de financiación. Aquí, la alternativa del ICO resultó un fiasco, hasta el punto que el Gobierno ha tenido que cambiar hace poco a su presidente.

Zapatero ha fracasado también en el impulso del pacto social. Y ha sido así porque, desde el inicio de las negociaciones, tomó partido por uno de los actores, los sindicatos. Con ello ha imposibilitado cualquier acuerdo que tuviera en cuenta las propuestas de la patronal. Se equivoca si piensa que con esta estrategia evitará las protestas sociales ya que los sindicatos se verán arrastrados por sus bases para realizarlas si se sigue destruyendo empleo o cuando no haya más remedio que cortar el gasto público para ajustar el déficit.

Pero Zapatero ha ido más lejos; ha sido el único presidente de Gobierno de los países de referencia que en plena crisis se ha enfrentado con los empresarios, que son los principales creadores de riqueza y de empleo. El choque con la patronal no sólo es un error estratégico, sino también una grave irresponsabilidad, en la medida que desmoraliza a las filas empresariales, ya de por sí duramente castigadas por la crisis.

La gran paradoja es que las propuestas de la patronal que Zapatero rechaza de plano son las mismas que se aconsejan para España desde todos los organismos  económicos internacionales. La reforma laboral, con un nuevo contrato que propicie el empleo estable, una mayor flexibilidad en la negociación colectiva, la lucha contra el absentismo laboral, la rebaja de las cotizaciones sociales y una fiscalidad empresarial más favorable son medidas imprescindibles para que las empresas puedan recuperar su competitividad. Si el marco laboral y fiscal de las empresas españolas no se iguala al de los países europeos, la competencia es imposible. Y ello significa más crisis, más deslocalizaciones y más paro.

Por si fuera poco, al Gobierno, ahora, se le ha ocurrido subir los impuestos a los más ricos para recaudar más. Es otro grave error. Esta medida tiene más del populismo al que nos tiene acostumbrados Zapatero que de eficacia practica. En primer lugar, porque es improbable que la recaudación vaya a aumentar de manera significativa. Y en segundo lugar, porque eleva hasta niveles peligrosos el clima de desconfianza económica, que es negativo para la inversión y el empleo.

Zapatero se ha equivocado también al no haber puesto en marcha todavía ninguna reforma estructural de calado, con lo que es imposible avanzar hacia el nuevo modelo productivo que el país necesita.

La gestión económica global del presidente Zapatero, por todo lo dicho, cabe calificarla con un suspenso. Tiene todavía tiempo para rectificar, sacar a España de la crisis y conducirla nuevamente hacia un horizonte de progreso. Pero necesita rodearse de un equipo de primeros espadas y hacerles caso con el coraje político que sea necesario. La economía, en contra de lo que le dijeron un día, no se aprende en dos tardes.

Hay que insistir, sin embargo, en que las soluciones que exige la economía española son demasiado complejas y difíciles para que puedan afrontarse sólo desde el Gobierno. Ello hace imprescindible un pacto de Estado entre todas las fuerzas políticas y sociales para sacar al país de la crisis y preparar la recuperación.