LA GUERRA CIVIL HA DESTROZADO MI VIDA

Octubre 20, 2009 por xaviercomas

Sr. D. Rafael G. Arteaga

Distinguido amigo:

Primero la habitual tardanza del correo en los días navideños y la espera de los volúmenes de la obra de ustedes cuyo envío me anunciaba; después de la extraordinaria llegada de mis hijos y de mi nieta y su estadía conmigo algunas semanas quebrando mi habitual soledad, y por último, una caída en depresión y fatiga han retrasado mi respuesta a su amable invitación que hoy me recuerda el cable de Javier de Juan. Perdone por todo ello mi silencio.

Su oferta me golpeaba de continuo en la memoria, pero ésta me traía de continuo a la par las terribles matanzas que la guerra produjo; las terribles crueldades que se realizaron en las dos retaguardias. Ese doble recuerdo, sobre todo el último, me atormentaban cada día. Cada día me herían además las noticias que me llegaban sobre las violencias que ensangrientan a los españoles de hoy. Y cada día me preguntaba si en verdad debíamos de olvidar los crímenes monstruosos que se cometieron durante la guerra civil, ahora en que no era imposible que al cabo estallara otra.

Ni un sólo día he dejado de meditar sobre cuál era mi deber, y al cabo triunfó en mí la idea de que no podíamos ni deberíamos olvidar la guerra civil, disintiendo de algunas anteriores páginas mías invitando a superar su recuerdo.

Ese machaqueo de continuo en mi conciencia sobre el grave problema me ha llevado a escribir un ensayo para La Vanguardia de Barcelona, en la que colaboro con frecuencia; ensayo que titulo “No debemos olvidar la guerra civil”. No creo que  esas páginas puedan servir de colofón a la empresa de ustedes.

La guerra civil ha sido la mayor locura que los españoles hemos cometido en nuestra historia. Arranca de la rebelión de Asturias de 1934 provocada por la estulticia ambiciosa de Largo Caballero. Después de haberme jugado la vida y la de los míos en la embajada de Lisboa, logré permanecer al margen de la guerra gracias a la generosidad de la Universidad de Burdeos, que creó una cátedra para mí. Cuando cayó Largo Caballero fui a Valencia. Allí mandaban los comunistas. Así volví a Burdeos, y allí estuve hasta que ocuparon la ciudad los alemanes.

La guerra civil ha destrozado mi vida. Desde 1934 lejos de mis padres, desde 1940 separado de mis hijos. Los franquistas me robaron todas mis cosas -las tenía magníficas por herencia de mis abuelos-. Llevo 44 años en destierro solitario. Yo no puedo, no puedo olvidar la guerra civil ni recomendar su olvido. En Madrid los rojos me mataron a familiares muy íntimos; en Avila, los blancos, a muy queridos amigos.

No es imposible que la crisis actual de nuestra España pueda llevar a otra, aunque no la deseen los sensatos. Muchas gentes más o menos jóvenes que viven en nuestra patria tal vez desconocen los horrores de la contienda pasada. Lejos de recomendar su olvido, yo les recordaría sus monstruosidades para que no sientan jamás la tentación de reincidir en ella.

Y ustedes no pueden publicar como colofón de su noble empresa mis opiniones y amenazas. Si me engaño, escríbanme.

En todo caso gracias por el honor, la confianza con que me han honrado. Un cordial apretón de manos.

 

CLAUDIO SÁNCHEZ ALBORNOZ

25-ENERO-1980

 

Carta de don Claudio Sánchez Albornoz a don Rafael García Arteaga, director de Ediciones Urbión y publicado en el Libro VI Tomo 11 de La Guerra Civil Española de Hugh Thomas de la misma editorial.

LA HUELGA DE TRANVIAS DE 1951

Septiembre 23, 2009 por xaviercomas

La huelga de tranvías de 1951 fue el primer movimiento de protesta seguido masivamente en Barcelona durante el franquismo. Consistió en un boicot a los tranvías como protesta por el incremento de las tarifas (de 0,50 ptas. a 0,70 pts. el billete ordinario). Una vez conseguida la retirada del aumento, el movimiento derivó en huelga general. De hecho, más allá de las circunstancias concretas que lo motivaron, fue la expresión de un sentimiento de rechazo de la población por la política económica del régimen, que se concretaba en racionamientos, restricciones de electricidad, aumento de precios, disminución de la capacidad adquisitiva de las clases populares, etc.

Reproducimos dos de las diversas octavillas que se repartieron durante la huelga:

Barceloní:

Si ets un bon ciutadà, a partir del día 1 de març i fins que no s’igualin les tarifes de la Companya de Tramvies amb les de la capital d’Espanya (0,40 pessetes segons pots llegir a La Vanguardia del día 28/1/51 pàg. 3, crònica de Madrid):

Trasllada’t a peu a les teves ocupacions habituals.

En el teu propi benefici, i al més ràpidament possible, fes cuatre còpies d’aquesta cadena i envia-les a quatre amics diferents.

Si vols ésser un ciutadà d’honor, fesne vuit més.

Espanya una?

Doncs per a tots igual.

 

Barceloní!

Les autoritas han donat a la Companya de Tramvies tot el seu recolzament. Han col.locat la policia sota el comandament dels explotadors de Barcelona, encarregant-li que reprimeixi amb mà dura la nostra protesta.

Fins aquí podíem arribar!

Ciutadà: prossegueix amb tenacitat el boicot, no pugis al tramvia fins que hi hagi una rebaixa de tarifes.

Fèlix Fanés La vaga de tramvies del 1951

MANUEL AZAÑA. Por que se perdió la Guerra Civil

Agosto 27, 2009 por xaviercomas

“Por rechazo de la insurrección militar, hallándose el Gobierno sin medios coactivos, se produce un levantamiento proletario que no se dirige contra el Gobierno mismo.

Ahora bien, una revolución necesita apoderarse del mando, instalarse en el Gobierno, dirigir el país según sus miras. No lo han hecho. ¿Por qué? ¿Falta de fuerza, de plan político, de hombres con autoridad? ¿Presentimiento de que un golpe de mano sobre el poder, aún victorioso, derrumbaría la resistencia, nos pondría enfrente de todo el mundo y se perdería la guerra? ¿O el cálculo de crear clandestinamente, por abuso de fuerza, sin responsabilidad y bajo la cobertura de Gobiernos inermes, situaciones de hecho, para mantenerlas después e imponerse al Estado cuando quiera salir de su letargo?

De todo habrá. La obra revolucionaria comenzó con un Gobierno republicano que no quería ni podía patrocinarla. Los excesos comenzaron a salir a la luz ante los ojos estupefactos de los ministros.

Recíprocamente al propósito de la revolución, el del Gobierno no podía ser más que adoptarla o reprimirla. Menos aún que adoptarla podía reprimirla.

Es dudoso que contara con fuerzas para ello. Seguro estoy de que las tenía, su ejemplo habría encendido otra guerra civil. Cundía y se tomaba en serio la amenaza de abandonar el frente.

¿Cómo se llama una situación causada por un alzamiento que empieza y no acaba, que infringe todas las leyes y no derriba al Gobierno para sustituirle a él, coronada por un Gobierno que aborrece y condena los acontecimientos y no puede reprimirlos ni impedirlos? Se llama indisciplina, anarquía, desorden.

El orden antiguo pudo ser reemplazado por otro revolucionario. No lo fue. Así no hubo más que impotencia y barullo.”

Manuel Azaña. La velada de Benicarló

Extraido de la Historia de Catalunya de El Periódico.

SUSPENSO EN ECONOMÍA I La Vanguardia

Agosto 25, 2009 por xaviercomas

Editorial de La Vanguardia  23/08/09

 

El inicio del curso se presenta duro y difícil para la economía y el empleo. Es la gran asignatura pendiente que arrastra el presidente Zapatero . Países como Francia, Alemania y Japón han salido ya de la recesión. Pero ese escenario no se vislumbra aún para España. Aquí el peso de la crisis del sector inmobiliario lastra el conjunto de la actividad. Y la política del Gobierno fracasa, hasta ahora, en el impulso de la recuperación.

El presidente no sólo no fue capaz de anticipar la crisis, sino que se equivocó también al valorar la intensidad de esta y, por tanto, también en la adopción de sus primeras medidas para combatirla. Baste citar, por ejemplo, el retorno fiscal de 400 euros a cada contribuyente. Apenas tuvo impacto en el aumento del consumo y comportó un gasto presupuestario enorme. Pero el Gobierno se equivocó fundamentalmente, al inicio de la crisis, en dejar al sector de la construcción en caída libre, sin ninguna medida de soporte, en la convicción de que sería bueno que se ajustase por si mismo y que pagase sus excesos. No valoró que la construcción estaba siendo el único motor que tiraba de la actividad y del empleo y que ello acabaría por hundir el conjunto de la economía. El coste final que ha tenido todo ello es muy superior al que habría tenido haber adoptado en su momento algunas de las medidas de ayuda que solicitó el sector.

Zapatero prometió en su día convocar la mesa nacional de la construcción para consensuar un plan que nunca llegó. En cambio, ha puesto en marcha la construcción de viviendas de protección oficial, cuando lo que sobran en este país son, precisamente , viviendas. En total, un millón que, en muchos casos, hubieran podido reconvertirse en pisos subsidiados. Tampoco ha impulsado un verdadero plan de rehabilitación ni ha incentivado fiscalmente las reformas de pisos, con lo que hubiera podido mantener la actividad del sector y recolocar a muchos de los actuales parados.

La decisión de apostar fuerte por la inversión pública, con un presupuesto millonario, fue muy acertada, en línea con las recomendaciones del G-20. Pero la Administración, tanto la central como la autonómica, ha sido incapaz de desarrollar los proyectos de obra pública necesarios. Hasta junio, la licitación oficial estaba cerca de un 50% por debajo de la del año pasado en las mismas fechas. Igualmente, España puede perder más de 3.000 millones de euros de ayudas de la Unión Europea por el mismo motivo, falta de proyectos. Un ejemplo de ineficacia de la Administración que hace que miles de millones de euros descanse en los bancos mientras hay más de cuatro millones de parados en el país. Lo único que ha funcionado ha sido el Fondo de Inversión Local para financiar pequeñas obras municipales.

SUSPENSO EN ECONOMIA II La Vanguardia

Agosto 25, 2009 por xaviercomas

Editorial de La Vanguardia 23/08/09

 

Zapatero, de entrada, reaccionó bien para afrontar la crisis financiera internacional. Puso a disposición de los bancos y las cajas de este país una cantidad ingente de dinero para ayudarles a afrontar la falta de liquidez. Luego aprobó la constitución del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria para facilitar la recapitalización de entidades y promover fusiones para hacer más eficiente el sector. El error fue no exigir contrapartidas a bancos y cajas para que abrieran el grifo del crédito a la economía, al menos en unos porcentajes mínimos que evitasen la axfisia financiera que sufren familias y empresas sobre todo las pequeñas y medianas, que son las más débiles. En otros países, el cerrojazo crediticio no ha sido tan intenso. Francia ha creado la figura del mediador del crédito para que ninguna empresa solvente vaya a la quiebra por falta de financiación. Aquí, la alternativa del ICO resultó un fiasco, hasta el punto que el Gobierno ha tenido que cambiar hace poco a su presidente.

Zapatero ha fracasado también en el impulso del pacto social. Y ha sido así porque, desde el inicio de las negociaciones, tomó partido por uno de los actores, los sindicatos. Con ello ha imposibilitado cualquier acuerdo que tuviera en cuenta las propuestas de la patronal. Se equivoca si piensa que con esta estrategia evitará las protestas sociales ya que los sindicatos se verán arrastrados por sus bases para realizarlas si se sigue destruyendo empleo o cuando no haya más remedio que cortar el gasto público para ajustar el déficit.

Pero Zapatero ha ido más lejos; ha sido el único presidente de Gobierno de los países de referencia que en plena crisis se ha enfrentado con los empresarios, que son los principales creadores de riqueza y de empleo. El choque con la patronal no sólo es un error estratégico, sino también una grave irresponsabilidad, en la medida que desmoraliza a las filas empresariales, ya de por sí duramente castigadas por la crisis.

La gran paradoja es que las propuestas de la patronal que Zapatero rechaza de plano son las mismas que se aconsejan para España desde todos los organismos  económicos internacionales. La reforma laboral, con un nuevo contrato que propicie el empleo estable, una mayor flexibilidad en la negociación colectiva, la lucha contra el absentismo laboral, la rebaja de las cotizaciones sociales y una fiscalidad empresarial más favorable son medidas imprescindibles para que las empresas puedan recuperar su competitividad. Si el marco laboral y fiscal de las empresas españolas no se iguala al de los países europeos, la competencia es imposible. Y ello significa más crisis, más deslocalizaciones y más paro.

Por si fuera poco, al Gobierno, ahora, se le ha ocurrido subir los impuestos a los más ricos para recaudar más. Es otro grave error. Esta medida tiene más del populismo al que nos tiene acostumbrados Zapatero que de eficacia practica. En primer lugar, porque es improbable que la recaudación vaya a aumentar de manera significativa. Y en segundo lugar, porque eleva hasta niveles peligrosos el clima de desconfianza económica, que es negativo para la inversión y el empleo.

Zapatero se ha equivocado también al no haber puesto en marcha todavía ninguna reforma estructural de calado, con lo que es imposible avanzar hacia el nuevo modelo productivo que el país necesita.

La gestión económica global del presidente Zapatero, por todo lo dicho, cabe calificarla con un suspenso. Tiene todavía tiempo para rectificar, sacar a España de la crisis y conducirla nuevamente hacia un horizonte de progreso. Pero necesita rodearse de un equipo de primeros espadas y hacerles caso con el coraje político que sea necesario. La economía, en contra de lo que le dijeron un día, no se aprende en dos tardes.

Hay que insistir, sin embargo, en que las soluciones que exige la economía española son demasiado complejas y difíciles para que puedan afrontarse sólo desde el Gobierno. Ello hace imprescindible un pacto de Estado entre todas las fuerzas políticas y sociales para sacar al país de la crisis y preparar la recuperación.

LOS 13 PUNTOS DEL GOBIERNO DE LA REPÚBLICA ESPAÑOLA PARA CONSEGUIR LA PAZ EN LA GUERRA CIVIL

Julio 22, 2009 por xaviercomas

Los 13 puntos del Gobierno de la República española que se implantarían por la victoria de nuestros soldados en los campos de batalla y por el trabajo de los hombres y mujeres en la retaguardia.

¡Viva España!

¡Viva la República!

 

1.- La independencia de España.

2.- Liberarla de militares extranjeros invasores.

3.- República democrática con un Gobierno de plena autoridad.

4.- Plebiscito para determinar la estructuración jurídica y social de la República Española.

5.- Libertades regionales sin menoscabo de la unidad española.

6.- Conciencia ciudadana garantizada por el Estado.

7.- Garantía de la propiedad legítima y protección al elemento productor.

8.- Democracia campesina y liquidación de la propiedad semifeudal.

9.- Legislación social que garantice los derechos del trabajador.

10.- Mejoramiento cultural, físico y moral de la Raza.

11.- Ejercito al servicio de la Nación, libre de tendencias y partidos.

12.- Renuncia a la guerra como instrumento de política nacional.

13.- Amplia amnistía para los españoles que quieran reconstruir y engrandecer España.

 

Estos fueron los trece puntos que Negrín como jefe de gobierno propuso para poder frenar la sangría que se estaba produciendo en España, fue el 1 de mayo de 1938.

Realmente en el bando llamado nacional, también hubieron movimientos para solicitar el fin de las hostilidades, el general Yagüe en una alocución el día 19 de Abril en un acto falangista de conmemoración de la Unificación, dijo:

“En las cárceles, camaradas, hay miles y miles de hombres que sufren prisión. ¿Y por qué? Por haber pertenecido a algún partido o a algún sindicato. Entre estos hombres hay muchos y honrados trabajadores, a los que con muy poco esfuerzo, con un poco de cariño, se les incorporaría al Movimiento…. Hay que ser generosos, camaradas. Hay que tener el alma grande y saber perdonar.

Nosotros somos fuertes y nos podemos permitir ese lujo… Yo pido a las autoridades que revisen expedientes y que lean antecedentes y que vayan poniendo en libertad a esos hombres para que devuelvan a sus hogares, el bienestar y la tranquilidad, para que podamos desterrar el odio.”

Yagüe, era el jefe del cuerpo de ejercito marroquí, que no estaba formado por tropas marroquíes como muchos suponen, y este general siempre había elogiado las cualidades bélicas de los republicanos.

Este generoso discurso provocó la destitución temporal de Yagüe al mando de su cuerpo de ejercito.

A mi personalmente siempre me ha llamado la atención que la lucha entre el pueblo, practicamente sin medios y el ejercito nacional en la guerra civil, durara casi tres años y costara tantos y tantos muertos

CATALANISMO

Julio 4, 2009 por xaviercomas

Voy a pasaros unas frases de Baltasar Porcel, tristemente fallecido hace unos pocos días. Dejó su columna de La Vanguardia, no hace mucho y para mí no deja de ser un referente de lo que puede ser sentirse catalán o formar parte de la cultura catalana, él era mallorquín, y no renunciar a unos principios generales e integradores.

“Soy escritor catalán y no tengo por qué ser un patriota catalán; en todo caso soy un patriota mediterráneo”.

“El catalanismo ha fracasado políticamente. Se ha aferrado a la cultura, la ha instrumentalizado, pero en este país las empresas colectivas siempre fracasan. Aquí desde siempre sólo han funcionado dos figuras. El empresario que hace fábricas y gana dinero. Y el creador que, si es auténticamente grande está por encima del tiempo”.

“El problema no es la lengua catalana, el problema es Catalunya. Esta sociedad. Incluso una parte que se proclama catalanista, no habla, no lee y no siente en catalán. Lo demuestran las ventas de libros o de diarios. Esta es una sociedad cargada de autoanálisis, autoodio y autoexcusas. El catalanismo es a veces una especie de superestructura que queda despegada de la realidad, que va por otro lado”.

Y yo por mi parte quiero añadir, el día que en Catalunya se admita de una forma natural que formamos parte de una cultura ibérica, española, mediterránea, europea y mundial, y nos dejemos del intento por parte de algunos de marcar unas diferencias étnicas, lingüísticas, de banderas, de costumbres  y en razón de una tierra, ese día conseguiremos que Catalunya de una forma natural y sencilla reintegre a todos y a cada uno de los habitantes de mi tierra, de mi país en ese proyecto que yo hago mío y que ahora realmente y sencillamente no lo es.

Y ahora añado una frase que se escribió hace más de dos mil años, más o menos dice: “Curioso pueblo el íbero, cuando no hacen la guerra a los otros, hacen la guerra entre ellos” Estrabón.

O esta otra de Claudio Sánchez Albornoz : “Nadie ha hablado nunca de la existencia de dos Italias, dos Francias, dos Inglaterras, dos Alemanias enemigas a través de los tiempos. Al afirmar la existencia perdurable de dos Españas se pretende que siempre han existido entre nosotros dos comunidades eternamente incompatibles y enemigas. Y eso es históricamente erróneo e indemostrable. No vacilo  al afirmarlo rotundamente”. 

ADOLFO SUÁREZ “Yo era consciente del temor a una nueva guerra civil”

Junio 27, 2009 por xaviercomas

“Con motivo de la celebración del décimo aniversario de la restauración de la Monarquía, se me piden unas reflexiones sobre el discurrir de estos diez años y el proceso de consolidación de la democracia.

Mucho se ha escrito sobre el difícil período que se conoce con el nombre de la transición, que me tocó dirigir por decisión de Su Majestad el Rey en 1976 y por voluntad del pueblo español en 1977 y en 1979.

En la España de 1976 el pueblo español mostraba ansiedad y temor ante el recuerdo de la guerra civil y el tránsito que se avecinaba. Yo era consciente de ese temor, como también lo era de la nueva conciencia del pueblo español y de la mentalidad de nuestro Rey.

Era necesaria una acción política audaz y sincera que transformara las estructuras del Régimen anterior, conectando con la realidad española, sin violencia, sin traumas, sin vacíos de poder. Y había que hacerlo desde la legalidad vigente, y con serenidad y rapidez, para evitar las reacciones de los sectores más continuistas que detentaban enormes parcelas de poder.

Aquel cambio político desde un sistema autoritario a un sistema democrático, sin traumas, elegido libre y auténticamente, era algo sobre lo que no existían precedentes. Así se argumentaba y yo contesté entonces que la falta de precedentes era, en todo caso, un dato histórico, pero no un argumento conceptual o filosófico.

Lo cierto es que construimos el precedente y la inmensa mayoría del pueblo español ratificó nuestro proyecto político, alcanzando el Estado democrático que hoy disfrutamos, sin ajustes de cuentas y sin traumas.

El apoyo imprescindible para llevar a cabo la reforma política lo constituyó la Corona personificada en nuestro rey don Juan Carlos. Era necesario pasar desde la legalidad vigente a la legitimidad democrática utilizando el principio monárquico y los poderes que el Rey había heredado para devolver la soberanía al pueblo español. Y el Rey, paradójicamente, debería renunciar a esos excepcionales poderes para convertir la Monarquía en una Monarquía democrática y parlamentaria.

Sólo así el Rey podría ser el Rey de todos los españoles, pretensión que había anunciado en su discurso de proclamación. Sólo así la Corona se convertiría en el punto de reconciliación de todos los españoles y de integración de las dos Españas. Así había yo concretado este proceso, incluso por escrito, que había compartido con algunas de las más altas instancias del Estado.

Atrás quedan ya los grandes dilemas: “continuismo-ruptura”, que me llevó a elegir una tercera vía de reforma profunda y sincera; “conservadurismo-revolución”, que resolví optando por un programa de cambios económicos y sociales audaces que permitieron crear las condiciones necesarias para el arraigo de la democracia; “centralismo-federalismo”, que dió paso al Estado de las autonomías que extendía armónicamente el sistema de autogobierno para todas las nacionalidades y regiones, pero diferenciándolas en el tiempo: “derecha-izquierda”, que me llevó a responsabilizar del cambio político a la España del centro, del equilibrio y la moderación.

Como atrás quedan también: el restablecimiento de los derechos humanos y las libertades públicas; la amnistía de los llamados delitos políticos; la legalización de todos los partidos políticos y de todos los sindicatos; la convocatoria de unas elecciones generales libres; la aprobación de una Constitución que no fuera el resultado de la imposición de unos españoles sobre otros, sino el consenso entre todos. En una palabra, lo que, al asumir la presidencia del Gobierno en 1976, definí como la devolución de la soberanía al pueblo español.

Creo sinceramente que el proceso democrático alcanzó sus objetivos. Habíamos conseguido la integración de las dos Españas. Habíamos asumido nuestra Historia en su integridad. Habíamos logrado una reconciliación en la que eran posibles todas las opciones políticas, y el patriotismo no era monopolio de nadie. En España no habría ya, nunca más, ni vencedores ni vencidos.

Y todo ello fue posible por la firmeza del primer Gobierno que presidí, por la presencia de personas que caminaban, ya dentro del Régimen anterior, hacia la modernización del sistema político, por la aportación de hombres maduros como Torcuato Fernández-Mirada, hombre clave en la transición, Josep Tarradellas, Santiago Carrillo y otros, y por la colaboración de hombres de las nuevas generaciones que no habían conocido la guerra civil: jóvenes lideres del PSOE -cabe destacar al actual presidente del Gobierno- y jóvenes dirigentes de la democracia cristiana, de la socialdemocracia, etcétera…

La transición política que empieza con la muerte de Franco y, entiendo, culmina con la promulgación de la Constitución, es un proceso que hoy todos contemplan dentro y fuera de España, como modélico y como el único capaz de conducirnos a las cotas de estabilidad en que nos encontramos. El propio resultado del intento golpista del 23-F demuestra hasta que punto el proceso había sido acertado.

Es obligado hacer un reconocimiento a la labor prestada por la Unión de Centro Democrático, el partido que contribuí a construir con todas mis fuerzas, cuando en 1977 los españoles expresaron libremente sus preferencias políticas, y que , en mi opinión, respondía a las necesidades de la nueva sociedad española y constituía una garantía de equilibrio y moderación.

El centro sociológico que representaba era el de la España que deseaba, desde la moderación y la convivencia, la modernización de las estructuras, y el disfrute de las libertades y la supresión de las injusticias y de los privilegios infundados. Este centro sociológico respaldó en 1977 y en 1979 a UCD permitiendo que ésta dirigiese el proceso de consolidación democrática. Así se elaboró una Constitución con el concurso de todas las fuerzas políticas con representación democrática; se sustituyó el Estado centralista por el Estado de las autonomías que representaba una auténtica división horizontal del poder político; hubo que transformar una economía estatalista  en una economía de mercado más liberal y auténtica, alcanzando un acuerdo social que fijase las líneas básicas de nuestra economía; hubo que abordar una reforma fiscal que hiciera que pagase más quien más tuviese.

Todos estos objetivos son promesas electorales que se abordaron y se cumplieron. Como se abordó la organización de un poder judicial independiente, la modernización y reciclaje de la Fuerzas Armadas y Fuerzas de Seguridad del Estado, la reforma del sistema educativo, la lucha contra la crisis económica, contra la atonía de los inversores, etcétera. en medio de un ataque feroz del terrorismo y tratando de que arraigasen en la sociedad los valores de la libertad y la tolerancia.

UCD, que culminó el proceso de transición política, sucumbió cuando estaba inmersa en el proceso de transformación de la sociedad española a un orden socio-económico más moderno y más justo, que no hemos acabado. En su interior luchaban dos concepciones de centro: del centrismo conservador que pretendía abordar las reformas imprescindibles para mantener la paz social a corto plazo, y el centrismo progresista que entendía -y entiende- que toda reforma ha de estar seguida de nuevas reformas que la consoliden, para hacer posible una auténtica democracia política, incompatible con las injustas desigualdades y los privilegios infundados que aún subsisten en nuestras estructuras económicas, sociales y culturales.

Siempre defendí las posiciones de este centro progresista, lo que me hizo aparecer ante algunos de mis compañeros como un obstáculo a sus intereses, y desencadenó las luchas que originaron la crisis de esa opción de centro que contribuí a formar. Ésta es la razón última de la crisis de UCD.

Desde la misma posición fundé CDS para tratar de integrar a los españoles en la línea de progresismo y reformar y hacer realidad una última promesa electoral que aún está por cumplir, que el logro de una España para todos no pueda ser puesta en peligro por las ambiciones de algunos y los privilegios de unos cuantos.

Hoy sigo pensando que es absolutamente necesaria la existencia de un partido de centro progresista de las características de CDS. Porque, como decíamos en nuestro Manifiesto fundacional, no debemos olvidar que las libertades y los derechos conseguidos hasta ahora, a través de la reforma política, sólo tendrán plena realidad si entre todos reemprendemos con valentía la reforma social y la reforma económica.

No caben desencantos ni desilusiones. El camino hacia la democracia es largo pero creo que ya hemos recorrido lo más difícil. Si el pueblo español mantiene el enorme capital de ilusión colectiva, la vitalidad y la esperanza de que hizo gala en la transición, podrá hacer frente a cuanto la Historia nos depare.

El ingreso en la Comunidad Económica Europea es un reto más hacia el que debemos caminar con firmeza y con el convencimiento de la importante contribución que nuestra incorporación supone. No se trata sólo de entrar en un gran mercado, sino que debemos hacer prevalecer los auténticos valores sobre los que las democracias se asientan. La libertad, la justicia, la igualdad y la solidaridad no son sólo los ideales que llenan de contenido a nuestras democracias, sino las exigencias que debemos satisfacer en cada hombre, en cada pueblo, en cada nación, en cada rincón del mundo.” 

 Adolfo Suárez.

Publicado en Desatado y bien desatado de El Periódico.  Noviembre de 1985.

FUNCIONARIOS

Junio 24, 2009 por xaviercomas

Funcionarios

ENRIC GONZÁLEZ  17/06/2009

Las teorías socio-religiosas de Max Weber han hecho fortuna: ahora son casi vox pópuli. Ya saben, aquello de que el capitalismo y la ética del trabajo tienen raíces protestantes. Puede que sea cierto; en cualquier caso, hoy resulta irrelevante. La riqueza y la pobreza se explican mejor, históricamente, por otras razones. Podríamos señalar dos fundamentales: la distancia del Estado (o la presencia de un Estado liberal e inapetente) y el movimiento demográfico.

Miremos el mapa de Europa. Dos de los países con mayores concentraciones industriales, Alemania e Italia, no existieron hasta el siglo XIX. Hasta entonces no había Estado, sino un imperio perezoso como el austro-húngaro, unos cuantos duques y los prohombres locales. No fueron Bismarck ni Cavour quienes crearon el tejido empresarial en torno a Hamburgo, Francfort o Milán: eso existía desde antes, igual que la banca (sin los préstamos de la familia Rothschild, el continente habría evolucionado de forma distinta) o el sentido comercial.

Los Países Bajos, otro ejemplo de éxito económico, sí tenían Estado, pero pequeño, burgués y con vocación mercantil: Nueva York, por ejemplo, conserva en su genética colectiva el ADN holandés, y sigue sin parecerse al resto de Estados Unidos. Dejemos Gran Bretaña (su revolución industrial fue un subproducto del imperio), Francia (el Estado napoleónico se ve a sí mismo como una gigantesca empresa familiar) y a los escandinavos, que son caso aparte.

El movimiento demográfico, es decir, las idas y venidas de población, la mezcla y la movilidad, constituye otra característica de las zonas que han mantenido hasta hoy un espíritu económicamente innovador.

En cierta forma, y sin tirar demasiados cohetes porque suele exagerarse cuando se habla del antiguo dinamismo catalán, Cataluña compartía algunos de esos rasgos. Solía tener al Estado lejos, excepto cuando desfilaban tropas, se pagaban impuestos o tocaba bombardeo, y estaba habituada al mestizaje.

El historiador Jordi Nadal afirmó el otro día que los catalanes se habían vuelto comodones, habían perdido ambición y desarrollado una perversa afición por colocarse en alguna Administración pública, lo que en general se asimila al empleo seguro, el horario fijo, los horizontes limitados (excepto, evidentemente, en las áreas de urbanismo) y la escasa voluntad de asumir responsabilidades.

Es una teoría interesante y, aceptando la injusticia de cualquier generalización, probablemente acertada. La vocación burocrática puede explicarse por muchas razones (el desempleo crónico, la deslocalización de la industria, la precariedad laboral de la mayoría de los jóvenes), pero conviene no perder de vista lo más obvio: el funcionariado es, con diferencia, quien más empleo ofrece. ¿Quién es capaz, en Cataluña, de generar casi 40.000 puestos anuales? La Administración pública. Sólo ella.

Ya no se trata de si este inmenso aparato administrativo funciona de manera eficiente, aunque también, sino de si es sostenible. ¿Lo es? Salvo milagrosa aparición de petróleo en el subsuelo del Fórum o de Port Aventura, no. Ni con una mejor compensación fiscal, ni con la financiación pública más generosa: esto no se aguanta a medio plazo. Cataluña está drenando sus recursos productivos, está empezando a vivir de crédito y se coloca en muy mala posición para enfrentarse a los próximos 15 o 20 años, que empiezan con la actual crisis y acaban, si se cumple lo previsto, en una pesadilla demográfica: casi tantos pensionistas, funcionarios y subsidiados como creadores de riqueza.

Antes, cuando el Estado estaba muy lejos y el capitán general muy cerca, se decía que los catalanes sentían aversión por el funcionariado y por los controles burocráticos, a excepción de los aranceles que protegían la industria local. Esa aversión se ha demostrado falsa: el Estado (la Generalitat y demás administraciones) nos encanta, y mejor cuanto más gordo. En ese sentido, podemos sentirnos afortunados: las administraciones públicas son los únicos organismos del universo que pueden ganar peso, pero nunca perderlo.

© EDICIONES EL PAÍS S.L. – Miguel Yuste 40 – 28037 Madrid [España] – Tel. 91 337 8200

EL HADA BENÉFICA DE LA TRANSICIÓN

Mayo 31, 2009 por xaviercomas

CARMEN DIEZ DE RIVERA E ICAZA

 

 

 

 

 

nació el 29-08-1942 , murió el 29-11-1999

 

 

   

        Esta es la apasionante vida de una mujer excepcional, que pese a su azarosa historia, supo sobreponerse a la adversidad, siendo un ejemplo de mujer inteligente, pionera por el cargo político que desempeño, que tuvo una actuación decida e influyente en la transición española hacia la democracia. Comprometida con sus ideas de izquierdas y valiente, no solo en la política sino en la vida y afrontando su enfermedad con la misma entereza que vivió.

        Conocí a esta increíble mujer en el colegio, donde fuimos compañeras, era una niña muy guapa, rubia y con unos preciosos ojos azules, solamente por el físico llamaba la atención. Era la primera de la clase, siempre sacaba sobresalientes, no dejaba que nadie la copiara y no recuerdo que se relacionara mas que con una prima suya, que también iba a la misma clase y con la niña que las monjas tenían becada, una chica de condición humilde, con la que nadie tenia amistad y que ella protegía y ayudaba, con esta actitud demostraba cual iba a ser su trayectoria en la vida. Era inteligente, responsable y solidaria. Venían a recogerla en uno de los pocos Cadillac que circulaban por los años 50 por Madrid, todas nos quedábamos mirando el coche y a su padre que venia, a veces, a recogerla con el chofer, un hombre bastante mayor para ser su padre, o al menos eso me parecía a mi. Así que además de por su inteligencia y belleza, también llamaba la atención por su estatus social, creo que debía ser envidiada por la mayoría de nosotras, pero si hubiéramos sabido su historia, quizás no nos hubiéramos cambiado por ella.

         Cuando terminé el colegio dejé de verla, pero al poco tiempo me llegaron los rumores sobre ella y su familia, que eran del dominio público en Madrid desde hacia años. Una historia digna de un folletín del siglo XIX y que contaré mas adelante.

        En 1969 volví a saber de ella a través de los medios de comunicación, ya que la habían nombrado jefa de la secretaria de Adolfo Suárez, que era a la sazón, el Director de Radio Televisión Española. En 1976 Adolfo Suárez, que había sido nombrado Presidente del Gobierno de España la designó como Directora de su Gabinete, cesando en el cargo un año después, poco antes de las elecciones generales. Pronto surgieron los rumores de que su meteórica carrera con Suárez se debía a que eran amantes, incluso se llego a insinuar que su amistad con los Reyes podía ser algo más.

       En este puesto, además de las habladurías que ella desmintió diciendo “jamas hubiera tenido nada con una persona casada como Suárez”, tuvo un puesto de privilegio, era la primera y única mujer que ocupó ese puesto en el Gobierno, y pronto se la conoció como “la musa de la transición”. Contribuyo sin ninguna duda a la transición política hacia la democracia. Ella se entrevistó con Santiago Carrillo, el máximo dirigente del Partido Comunista, que acababa de llegar a España desde el exilio. Esa entrevista fue un bombazo, ya que en ese momento Santiago Carrillo representaba el mal para media España. Fue la artífice de la legalización de dicho partido, pero según los analistas esto le costó el puesto, ya que las elecciones estaban próximas y ese gesto, que parece desde la distancia, propiciado por el propio Suárez y el Rey, tenia que tener un precio político que pago ella. Con la elegancia que la caracterizaba, reconoció que de cara a esas elecciones se necesitaba una persona más neutral. Sin duda influyó en el Rey y en el propio Adolfo Suárez. Con el primero dado que tenia amistad con los Reyes y que según los analistas, desde la Casa Real se propició su entrada en el Gabinete de Suarez. Lo que pone de manifiesto dicha influencia.

         Siempre fue independiente y no se ajustó a ninguna disciplina de partido, lo que según algunos determinó que su carrera política no fuera en progresión, como era de esperar, pero ella deseaba ser fiel siempre a sus principios y aunque se presentó a las elecciones del Parlamento Europeo en 1987 por el CDS, partido de centro, como independiente, se pasó al grupo socialista, fue reelegida como Eurodiputada en 1989 y 1994, trabajó en la Comisión de Medio Ambiente. Cuando se despidió de los Europarlamentarios, ya que renunciaba al cargo debido a un cáncer que padecía, por primera vez hubo unanimidad en la Cámara y todos los presentes la despidieron con un aplauso, puestos en pie, lo que deja claro el aprecio que todos sentían hacia ella, y que reconocían su gran valía.

         En estos años seguí su trayectoria menos, ya que el Parlamento Europeo no suele ser tema de primera pagina y cuando me enteré de su muerte, me dejo muy sorprendida ya que era aun joven, y no me había enterado de su enfermedad.

        Su frase ” La soledad es el precio de la libertad” es ya famosa, y refleja de modo brillante, el precio que las mujeres debemos pagar por estar en puestos directivos y de responsabilidad, pero en ella ponía de manifiesto a demás su drama personal

        A mi , que sabia su historia, y que por el drama que representaba, siempre la puse en tela de juicio, en el fondo creo que tenia la esperanza que fueran embustes de la gente, que exagera las cosas, me impresionó y me sigue impresionando. Tuvo un valor increíble para hacer publica una vida con unos episodios difícil de asimilar y que sin embargo ella relató sin culpar a nadie y sin hacer reproches, lo que hace ver que estamos ante una mujer con una fuerza interior sublime, con una bondad y una inteligencia extraordinarias. Pero se ponía a la vez de manifiesto que no pudo superar su pasado, que su peso fue terrible y que su muerte prematura fue debida, no solo a la enfermedad, sino también a un dolor tan intenso que como ella dijo, cuando supó la verdad sobre su identidad “yo noté que algo se me había roto dentro” “algo tremendo hizo clac yo noté ese ruido. Me tumoré el útero que salió varios años después con 3 kilos. A mi se me partió el alma”

         Relata en ese libro que nació en 1.942 en Madrid, como hija de los Marqueses de Llanzol, su madre era Sonsoles de Rivera una mujer guapisima. Cuando era pequeña su familia tenia amistad con Ramón Serrano Suñer, (al que se conocía en España como “El cuñadisimo” ya que estaba casado con la hermana pequeña de Carmen Polo, esposa de Francisco Franco, fue Ministro de Asuntos Exteriores, en la época de la II Guerra Mundial y testigo del encuentro entre Franco y Hitler en Hendaya) y su mujer, ambas familias veraneaban juntos y los hijos crecieron unidos, lo que dio lugar que ella se enamorara a edad muy temprana del tercero de los hijos de Serrano Suñer, cuando Carmen contaba solo 17 años, pese a su juventud. decidieron casarse, por lo que fue a la parroquia a fin de preparar todo para la ceremonia, el párroco que era amigo de la familia, alertado por la madre fue el que le comunicó que no podía casarse con su novio ya que era su hermano, pues ella era fruto de la relación entre su madre y Serrano Suñer. No es de extrañar que sintiera que se le rompía el alma, en ese momento se le desmoronaba toda su vida.

          Esta increíble y dramática historia circulaba como he dicho por todo Madrid, ya que al parecer los amantes no eran nada discretos y se contaba que cuando alguien preguntaba por Serrano Suñer, contestaban que estaba subiendo por Serrano, haciendo un doble juego de palabras, ya que la Marquesa de Llanzol, madre de Carmen, vivía en la calle Serrano y allí se veían. Cuando la mujer de Serrano Suñer se enteró del embarazo de la amante de su marido(no era según parece, su primer adulterio) debido a la categoría social y belleza de esta, decidió ponerlo en conocimiento de su hermana, esposa del entonces Generalísimo Franco, que le destituyo de inmediato del Ministerio que en ese momento presidía, por lo que al parecer las relaciones entre los amantes cesó, pero no así la relación entre ambas familias.

         Según relata Carmen, después del episodio con el párroco, siguió viéndose con su novio, pero eso no le llevaba a ningún sitio y ella se encontraba cada vez peor. Después de hacer unas curas de sueño, decidió recluirse en un convento de clausura, pero no resistió allí mucho tiempo. Seguidamente se marcho como cooperante a Costa de Marfil donde trabajó como maestra. Al volver a España, se fue a vivir con su madre, pero ésta la echo de casa y se encontró en la calle, dedicándose a vender seguros, hasta que empezó a trabajar con Adolfo Suárez, con él volvieron a su vida los rumores y habladurías, esta vez sin ninguna base, según ella, algo que parece totalmente cierto, ya que en estas memorias ha reconocido la verdad de su vida.

        En el relato habla sin odio de su madre y dice, que ella fue fruto del amor de sus padres. Ella hablaba de sus padres, el biológico y del otro al que ella consideró durante su infancia y adolescencia su padre. Quiso volver a ver a su padre biológico después de muchos años y aunque era ya muy viejo, al parecer la seguía llamando la niña. Es conmovedor, leer esto, sobre todo por el amor con el que trata a su padre biológico, pese al daño irreparable que le hicieron.

        Aunque no guardaba rencor a sus padres, quiso que se supiera la verdad de esta historia y que no fuera solo tema de murmuraciones y comidillas. Bien es cierto que los tiempos han cambiado mucho y que si bien este episodio en los años cuarenta era un tema tabú, en los tiempos que corren ya no asusta a nadie, si no fuera, por el dramatismo de las circunstancias de dos jóvenes a los que la manera de enterarse de la situación, marco definitivamente sus vidas.

         Como ella comentaba se le tumoró el útero y se le declaró un cáncer, y nuevamente la fatalidad hizo acto de presencia en su vida, ya que debido a un error medico, que ella detecto en su momento, enfrentándose al doctor, este le contestó que el especialista era él, pese a su carácter, se dejó convencer y la enfermedad avanzó haciéndose irreversible. Ella se enfrentó, una vez mas en su vida, a la tragedia con una valentía encomiable, dando una lección de entereza a todos.

        A mi no me extraña que un gran político de los años 70 dijera de ella que fue “el hada benéfica”. Y yo añadiría que no solo en la política, sino en la vida en general.

María Luisa Mataix
Diciembre 2002
mlmataix@terra.es